La borrasca Nils ha obligado a suspender las clases en Cataluña, donde se han registrado nueve heridos, mientras la Aemet ha activado la alerta roja por fuertes rachas de viento y temporal marítimo en varias comunidades, con incidencias en transporte y riesgo en zonas costeras del norte peninsular.
La borrasca Nils, que atraviesa la Península Ibérica desde comienzos de semana, mantiene este jueves un escenario de inestabilidad generalizada con fuertes vientos, lluvias persistentes y un temporal marítimo especialmente peligroso en el norte de España.
La Agencia Estatal de Meteorología ha reforzado los avisos por fenómenos adversos y mantiene activadas alertas de nivel rojo en tramos del litoral gallego y del Cantábrico, mientras que otras diez comunidades permanecen en nivel naranja por viento. En Baleares, la situación también es muy adversa: en la sierra de Alfabia, en Mallorca, se han medido rachas de hasta 162 kilómetros por hora. Otros puntos como Matxitxako y Valdezcaray han registrado igualmente valores extremos.
Cataluña mantiene las medidas excepcionales
En Cataluña, el episodio de viento sigue siendo uno de los más intensos de los últimos años. La Generalitat ha enviado un mensaje a la población a través del sistema Es-Alert para informar del riesgo y recomendar prudencia ante desplazamientos y actividades al aire libre. Allí, hasta 25 personas han tenido que recibir atención sanitaria y nueve han sido evacuadas a centros hospitalarios, entre ellas dos en estado crítico y tres con heridas graves.
Continúa suspendida la actividad educativa, universitaria, deportiva y la asistencia sanitaria no urgente. También se han aplazado actos institucionales y eventos culturales. El Parlamento regional ha reprogramado su pleno para la tarde tras posponer la sesión prevista por la mañana.
El transporte ferroviario ha ido recuperando la circulación tras las inspecciones de la red. Renfe ha reanudado progresivamente los servicios una vez completadas las revisiones por parte de Adif, aunque se mantienen ajustes puntuales.
En el Aeropuerto de Barcelona-El Prat, el impacto del vendaval es notable: se han anulado 67 vuelos y otros ocho han sido desviados, con rachas que han alcanzado los 92 km/h. Aena realiza inspecciones continuas en las pistas para retirar restos arrastrados por el viento y no descarta nuevas afectaciones a lo largo de la jornada.
Además, en Sant Pau de Segúries (Girona), una persona ha resultado herida de gravedad tras desplomarse un muro por efecto del viento y ha sido evacuada al Hospital Josep Trueta de Girona.
Alertas rojas por temporal marítimo
En el noroeste de Galicia y en el litoral de Cantabria, Vizcaya y Guipúzcoa, el riesgo es extremo por el fuerte oleaje. Las previsiones apuntan a olas que pueden situarse entre los 8 y 10 metros, acompañadas de rachas muy intensas, lo que ha llevado a activar el nivel máximo de aviso ante el peligro para personas e infraestructuras costeras.
Mientras tanto, en Castilla y León, la Junta ha solicitado al Gobierno central que la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de Protección Civil abarque también los daños producidos entre el 7 y el 12 de febrero. Además, el Ejecutivo autonómico ha considerado "excepcional" la campaña agrícola 2025-2026 debido a las consecuencias del temporal.
Según el balance oficial, en las últimas semanas se han registrado alrededor de 1.500 incidencias relacionadas con episodios de frío intenso, nevadas, fuertes vientos y crecidas fluviales.
Inundaciones en Castilla-La Mancha
En la provincia de Ciudad Real, el colegio Isabel La Católica de Luciana ha cerrado de forma preventiva ante las inundaciones provocadas por el aumento del caudal de los ríos Guadiana y Bullaque. El centro, situado en la zona baja del municipio, permanece bajo seguimiento.
En Cuenca, el Ayuntamiento ha activado el sistema ES-Alert ante el riesgo de desbordamiento del río Júcar, cuyo caudal podría superar los 300 metros cúbicos por segundo, una cifra considerada muy elevada para la zona. Las autoridades piden extremar la precaución y evitar acercarse a cauces y zonas inundables.
La expectativa meteorológica es que la situación comience a remitir a partir del fin de semana, con la llegada de un anticiclón que dejará cielos más despejados, descenso de las lluvias y un descenso generalizado de las temperaturas, aunque las precipitaciones podrían persistir en el norte al inicio de la próxima semana.