Nombrado por la agencia meteorológica francesa, este nuevo episodio de bajas presiones desatacará por la mala mal que provocará en el Atlántico gallego y en el Cantábrico, así como por intensas rachas de viento en el este del territorio.
Tras los sorprendentes acumulados de lluvia y nieve en prácticamente toda la Península Ibérica, que han provocado fallecimientos en Málaga y Ávila, los servicios meteorológicos europeos alertan contra la llegada de otra nueva borrasca.
Nils, que será el octavo episodio concatenado de esta temporada invernal, dejará como protagonista al viento en esa ocasión. El miércoles, la AEMET española advierte de avisos naranjas por fuertes rachas de entre 80 y 100 kilómetros por hora en el prelitoral y litoral tarraconense, costa e interior valencianos, el noroeste de Murcia y el valle del Almanzora y los Vélez en Almería. También habrá peligro importante por avisos costeros en las costas coruñesas, lucenses, de Cantabria y el País Vasco.
El jueves, estos últimos avisos se incorporarán a la totalidad del Atlántico gallego y del Cantábrico, la costa oeste almeriense y la granadina, Menorca, norte de Mallorca, Barcelona y sur del litoral gironés. También habrá aún un aviso naranja por viento en las zonas de Almería señaladas con anterioridad y en el prelitoral de Barcelona.
La AEMET predice así mismo nevadas en cotas bajas en el norte peninsular entre el viernes y el sábado, ya que las temperaturas -altas para la época del año- descenderán a partir del jueves. Hasta entonces, los episodios de nevadas se mantendrán en zonas montañosas, que ya están provocando deshielos aunque de momento sin importancia.
Mientras tanto, la situación de los embalses en España continúa su tendencia ascendente. Los pantanos acumulan 43.341 hm³ de agua, el 77,34% de su capacidad total, 5.634 hm³ más que durante la semana pasada. Se trata del mayor incremento semanal histórico desde que existen registros, superando al 2 de enero de 1996, cuando se registró un ascenso semanal de 4.735 hm³.
Nueve de las 16 cuencas españolas se encuentran por encima del 80% de su capacidad de embalsamiento, que supera con creces la media de la última década para esta época del año, así como los registros de 2024 y 2025. Cuencas como la del Segura (39%), el Júcar (57%), Cataluña interior (92%) o del Mediterráneo andaluz (70%) se encuentran en niveles considerablemente más altos que en los dos últimos años.