El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, activará este mes acciones coordinadas con aliados como Estados Unidos y endurece su política de seguridad con restricciones nocturnas del 15 al 30 de marzo.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció este lunes el inicio este mes de una serie de "operaciones conjuntas" contra el narcotráfico con sus "aliados de la región", entre ellos Estados Unidos.
El mandatario, cercano a Donald Trump, busca contener el avance de las poderosas organizaciones criminales que operan en el país, vinculadas al tráfico de cocaína y a la minería ilegal. En un mensaje publicado en X, Noboa definió la ofensiva como una "nueva fase" de su política de mano dura frente a la violencia.
El Ejecutivo también avanzó que decretará un toque de queda entre el 15 y el 30 de marzo en las cuatro provincias más castigadas por la criminalidad. "Estamos en guerra", aseguró ante los medios el ministro del Interior, John Reimberg.
Colombia y Ecuador despliegan fuerzas en sus fronteras
Las Fuerzas Militares y la Policía de Colombia, en coordinación con autoridades de Ecuador, lanzaron tambiém una ofensiva contra el narcotráfico y el crimen transnacional en la frontera común, según informaron este domingo fuentes castrenses.
El Ministerio de Defensa colombiano detalló que la denominada Operación Binacional Espejo busca frenar la actividad de grupos armados ilegales que financian sus estructuras mediante economías ilícitas como el tráfico de drogas, el contrabando, la minería ilegal y la extorsión.
El titular de Defensa, Pedro Sánchez, explicó que ambos países han identificado cinco zonas estratégicas, cuatro terrestres y una marítima, donde se mantendrá presencia permanente de efectivos de los dos Estados.
Del lado colombiano, más de 20.000 uniformados fueron desplegados en los departamentos fronterizos de Nariño y Putumayo, áreas donde operan disidencias de las FARC y otras estructuras vinculadas al negocio de la cocaína.
El dispositivo incluye helicópteros, drones y sistemas antidrones, patrulleras oceánicas y costeras, además de embarcaciones fluviales. En los últimos tres días, las fuerzas de seguridad destruyeron al menos 46 laboratorios de procesamiento de droga. Colombia y Ecuador comparten 586 kilómetros de frontera, un corredor estratégico para las redes del narcotráfico que utilizan rutas hacia el océano Pacífico.