El ataque se produjo después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtiera, a partir de informes de inteligencia, de que Rusia preparaba un importante golpe con el misil balístico hipersónico Oreshnik. No estaba claro de inmediato si se utilizó en el ataque nocturno.
Rusia lanzó en la madrugada del domingo una oleada de ataques contra Kiev en la que murieron al menos cuatro personas y más de 20 resultaron heridas, según las autoridades locales. El intenso ataque sacudió edificios en todo el centro de la ciudad, incluso en las inmediaciones de oficinas gubernamentales, bloques de viviendas y colegios.
"Esta noche, la región de Kiev vuelve a sufrir un ataque masivo del enemigo con drones de ataque, misiles de crucero y misiles balísticos", declaró Mykola Kalashnyk, jefe de la administración regional.
El ataque continuó después del amanecer y se esperaba la llegada de más misiles y drones sobre Kiev. Se registraron daños en al menos nueve distritos de la capital, incluidos edificios residenciales, informó en Telegram el responsable de la administración militar de Kiev, Tymur Tkachenko.
En el distrito de Shevchenko, el edificio de un colegio resultó dañado en un ataque mientras había gente refugiada en su interior, explicó el alcalde Vitali Klitschko. Las autoridades locales señalaron que también resultaron dañados supermercados y almacenes en distintos puntos de la ciudad.
Los ataques se produjeron después de que el presidente ucraniano advirtiera de que los servicios de inteligencia apuntaban a que Rusia estaba "preparando un ataque con el misil Oreshnik". El Oreshnik, un misil hipersónico de ojivas múltiples, se utilizó por primera vez contra la ciudad ucraniana de Dnipró en noviembre de 2024 y volvió a emplearse en enero en la región occidental de Leópolis. El propio Zelenski aseveró ya el domingo que, en efecto, las fuerzas rusas emplearon el poderoso proyectil.
El presidente Vladimir Putin aseguró que el Oreshnik, que en ruso significa "avellano", alcanza hasta diez veces la velocidad del sonido y es capaz de destruir búnkeres subterráneos "tres, cuatro o más plantas por debajo".
El arma se desplaza "como un meteorito" y es inmune a cualquier sistema de defensa antimisiles, añadió Putin, que sostuvo que varios misiles de este tipo, incluso equipados con cabezas convencionales, podrían ser tan devastadores como un ataque nuclear. No estaba claro de inmediato si el misil se había empleado en el ataque nocturno.
Rusia había advertido previamente de que Ucrania afrontaría un "castigo inevitable y severo" por un presunto ataque ucraniano contra una residencia universitaria en Starobilsk, en el este de Ucrania ocupado por Rusia, que según Moscú dejó 18 muertos.
Ucrania negó haber atacado a civiles y afirmó que había alcanzado una unidad rusa de drones Rubicon desplegada en la zona de Starobilsk. Moscú lanza contra Ucrania ataques masivos de misiles y drones casi a diario desde el inicio de la ofensiva a gran escala en 2022, que a menudo golpean infraestructuras civiles y causan víctimas entre la población.
Los esfuerzos encabezados por Estados Unidos para negociar el fin de una guerra que dura ya más de cuatro años se han ralentizado en los últimos meses, con la atención de Washington centrada en su conflicto en Oriente Medio.