Las autoridades sanitarias de Cataluña han detectado por primera vez casos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes fuera del radio inicial de 6 kilómetros alrededor del brote cerca de Barcelona. La medida obliga a ampliar las zonas de alto riesgo y restricciones.
Las autoridades sanitarias de Cataluña han detectado dos casos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes fuera del radio inicial de seis kilómetros alrededor del primer foco, lo que ha llevado a ampliar las zonas de alto riesgo y las restricciones para intentar frenar la propagación de la enfermedad, según confirma la Generalitat.
Este viernes se confirmó que dos ejemplares de jabalí dieron positivo a la PPA en una urbanización de Molins de Rei y cerca de El Papiol, en el área metropolitana de Barcelona, ubicaciones que no formaban parte de la denominada "zona cero" donde se detectaron los primeros casos en noviembre de 2025.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, explicó que estos dos nuevos afectados forman parte deun total de 13 casos recientes confirmados, lo que eleva el número de jabalíes infectados a unos 155 desde el inicio del brote.
Ante la expansión, la Generalitat ha incorporado a Molins de Rei y El Papiol a la lista de municipios de alto riesgo, donde se prohíbe el acceso al medio natural, caza, actividades recreativas y trabajos forestales para reducir el riesgo de contagio. Los afectados se suman a las 12 localidades ya incluidas desde diciembre, como Sabadell, Terrassa o Cerdanyola del Vallès.
La PPA es una enfermedad vírica altamente contagiosa entre cerdos domésticos y jabalíes, sin riesgo para la salud humana, pero con impactos severos en la industria porcina y el comercio internacional, al provocar restricciones a las exportaciones desde zonas afectadas.
Hasta el momento, ninguna explotación porcina doméstica se ha visto afectada, según la Generalitat y los informes oficiales, aunque el impacto económico para el sector se ha sentido con caídas en los precios del cerdo y cierres de mercados como México o Japón para productos procedentes de la zona afectada.
El Gobierno español constituyóun comité científico para estudiar el brote y coordinar la respuesta desde finales de noviembre de 2025, cuando se confirmó el primer foco tras más de tres décadas sin casos en España. Ese informe preliminar describe la evolución del virus de la PPA y propone medidas de contención y vigilancia, aunque aún no determina con certeza el origen de la introducción del virus en territorio español.
El dispositivo de control incluye cercados perimetrales en carreteras como la N-2 y la B-23, eliminación de cadáveres, vigilancia con drones y capturas de fauna silvestre, además de un refuerzo de la coordinación con la Comisión Europea y los organismos veterinarios internacionales para adaptar las medidas de contención en función de la evolución epidemiológica.
El Ministerio de Agricultura mantiene que la prioridad es preservar el estatus sanitario de España, líder en producción porcina en la UE, y minimizar las consecuencias económicas, al mismo tiempo que se exhorta a la ciudadanía a informar sobre avistamientos de jabalíes muertos y respetar las restricciones impuestas para evitar nuevos contagios.