Un ataque armado desde el exterior consiguió abrir una brecha en este centro penitenciario situado al norte de la ciudad costera, en plena zona de influencia del CJNG, el cartel del fallecido 'Mencho' tras una operación militar.
La fuga de presos de la cárcel de Puerto Vallarta tras una brecha en las instalaciones provocadas desde el exterior deja, por el momento, un guarda muerto y 23 presidiarios en paradero desconocido, según informan las autoridades de la segunda ciudad más importante del estado mexicano de Jalisco.
Los hechos se han producido durante los narcodisturbios entre el domingo y el lunes provocados por los integrantes del cártel Jalisco Nueva Generación, que se han quedado sin líder ni sucesor claro tras la captura y muerte de su hasta ahora cabecilla, Nemesio Osegura, durante un operativo militar en la localidad montañosa de Tapalpa.
El secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández, ha informado que se encuentran coordinados con otros estados mexicanos para dar con las personas evadidas. Según este funcionario, unos integrantes del grupo armado dispararon contra las instalaciones y consiguieron derribar una de las puertas de la prisión con un vehículo.
Tras el ataque, en el interior algunos reos consiguieron amotinarse brevemente. El Gobierno, por el momento, no ha dado a conocer públicamente la identidad de las 23 personas fugadas y en búsqueda y captura.
Puerto Vallarta es un importante destino vacacional para turistas nacionales y extranjeros. Se trata de la sexta ciudad más poblada de Jalisco, la principal zona de influencia del CJNG: varios turistas publicaron imágenes y testimonios en redes sociales durante el domingo y el lunes de los disturbios generados por los narcotraficantes tras la captura de 'El Mencho'.
El balance total en todo México, principalmente entre Michoacán y Jalisco, es de más de 70 fallecidos y 70 detenidos. El grueso de las muertes corresponde a los enfrentamientos entre militares y narcos, tanto en el propio operativo de la captura como en los disturbios posteriores, aunque también hay una civil muerta y dos funcionarios del Gobierno mexicano. La situación y los bloqueos en carreteras están controlados tras 48 horas de disturbios, de acuerdo con los datos comunicados por las fuerzas de seguridad y la presidenta, Claudia Sheinbaum.