Andrew Pudzer afirma que los aliados de la OTAN cometieron un gran error al no ayudar a EE.UU. e Israel en los bombardeos contra Irán y el desbloqueo de Ormuz sostiene, en una entrevista con 'Euronews', que los europeos tenían la "obligación" de hacerlo por la ayuda pasada prestada por EE.UU.
Trump sigue "molesto" con los países de la OTAN por no haber acudido en ayuda de Estados Unidos cuando este inició su guerra unilateral contra Irán y junto a Israel, ha asegurado el embajador estadounidense ante la Unión Europea, Andrew Pudzer.
Preguntado por si en las últimas semanas se había disipado la decepción de Trump con los países europeos, el embajador Pudzer responde: "No sé si se ha disipado. Sé que está muy decepcionado". El presidente estadounidense se irritó cuando algunos países europeos, entre ellos España e Italia, denegaron al Ejército de Estados Unidos el uso de bases militares y, en algunos casos, incluso el sobrevuelo de sus cielos por parte de aviones de combate que transportaban munición con destino a Irán.
Sin embargo, aunque el primer ministro británico Keir Starmer rechazó inicialmente ceder a Estados Unidos el uso de las bases militares británicas en Chipre para llevar a cabo ataques aéreos ofensivos, posteriormente dio marcha atrás alegando el "propósito defensivo concreto y limitado".
Y aunque Alemania no restringió el acceso a las bases estadounidenses, Berlín criticó con frecuencia los objetivos y la estrategia de la guerra. El ministro de Defensa Boris Pistorius afirmó: "Esta no es nuestra guerra; nosotros no la empezamos".
Para Trump, Europa tenía "la obligación" de ayudar
Pudzer explica que el Gobierno de Trump considera que los Estados europeos tenían la obligación de permitir un acceso básico, apelando a la "defensa histórica" de Europa por parte de Estados Unidos durante varias décadas.
"Tenemos bases en Europa que hemos financiado y sostenido durante décadas, y hay países a los que hemos rescatado en la guerra y con los que hemos sido un aliado muy fiable", ha declarado a 'Euronews' en una entrevista concedida este viernes en el Foro de Seguridad Económica de Bruselas. "Cuando ni siquiera nos dejan sobrevolar su país o utilizar nuestras bases en sus territorios, Estados Unidos, y en particular el presidente Trump, se enfadan mucho", ha añadido.
Estados Unidos cuestiona la fiabilidad de sus aliados europeos
Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero una amplia campaña de ataques aéreos sobre Irán. En respuesta, Teherán cerró 'de facto' el estrecho de Ormuz, un paso marítimo esencial por el que se transporta una quinta parte del petróleo y el gas mundiales. Desde entonces, este cuello de botella marítimo ha permanecido en gran medida paralizado, lo que ha disparado los precios de la energía globales.
Pudzer ha señalado que esta situación llevó a Estados Unidos a cuestionar la fiabilidad y la confianza que le merecen sus amigos europeos: "Lo único que queríamos era sobrevolar los países que defendimos y utilizar las bases aéreas... así que, si no están dispuestos a hacer ni eso, ¿a qué sí están dispuestos?".
Trump ha dejado clara su indignación en las últimas semanas y meses, y ha calificado a sus aliados de la OTAN de "cobardes" en las redes sociales. También prometió "recordar" cómo rechazaron la petición de ayuda del Ejército estadounidense.
Desde entonces, Washington ha recortado numerosas capacidades militares estadounidenses puestas a disposición de la OTAN para su uso en el continente europeo en caso de guerra. Trump también anunció recortes de tropas en Europa en plena disputa pública con el canciller alemán Frederic Merz a cuenta de Irán.
A finales de abril, Merz afirmó que los negociadores de la Casa Blanca estaban siendo "humillados" por la cúpula iraní. "Toda una nación está siendo humillada por la dirigencia iraní, especialmente por esos llamados Guardianes de la Revolución. Y por eso espero que esto termine lo antes posible", ha declarado Merz. También criticó los objetivos "mal concebidos" de Washington al decidir iniciar la guerra.
Trump respondió en las redes sociales: "El canciller de Alemania [sic] debería dedicar más tiempo a poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania (¡en la que ha sido totalmente ineficaz!) y a arreglar su país roto". Desde entonces, una coalición internacional liderada por el Reino Unido y Francia para reabrir el estrecho cuando terminen las hostilidades ha enviado a la región medios y personal navales.
La operación se organizó con rapidez, en parte para intentar resolver la grave brecha abierta por la reticencia inicial de los europeos. Preguntado por si consideraba que la respuesta inicial de los europeos había sido "un gran error por una petición pequeña", Pudzer ha respondido: "Diría que es un resumen muy acertado".