La creciente escalada en Oriente Próximo ha desviado la atención de la guerra ruso-ucraniana, con Estados Unidos focalizado en Irán y en sus otros frentes latinoamericanos, como el bloqueo de Cuba.
Cuatro personas han muerto y al menos otras 16 han resultado heridas tras un ataque aéreo ruso contra el centro de la ciudad de Sloviansk, en el este de Ucrania, según ha informado este martes el jefe de la administración militar regional de Donetsk, Vadym Filashkin.
Rusia también ha lanzado drones contra otras tres ciudades ucranianas durante la noche, hiriendo al menos a 17 personas, según informaron los servicios de emergencia. En Dnipro, en el centro de Ucrania, 10 personas resultaron heridas como consecuencia de un ataque ruso, que dañó un bloque de viviendas, un edificio administrativo de la ciudad y viviendas particulares. De los 137 drones lanzados por Rusia, las fuerzas aéreas ucranianas declararon haber derribado 122.
Mientras tanto, varios misiles ucranianos han alcanzado este martes la ciudad de Briansk, en el oeste de Rusia, matando al menos a seis civiles e hiriendo a 37, según ha declarado el gobernador de la región, Alexander Bogomaz. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha asegurado el ataque contra Briansk había alcanzado una planta dedicada a la fabricación de sistemas de control para misiles rusos.
Mientras tanto, tanto las autoridades rusas como las ucranianas afirman haber avanzado en el frente: Ucrania dice que ha hecho retroceder a las fuerzas de Moscú en algunas zonas y el Kremlin insiste en que también está progresando.
En una reunión con el jefe de la región nombrado por el Kremlin, Denis Pushilin, el presidente ruso Vladímir Putin afirmó que las fuerzas rusas habían logrado avances en la región ucraniana del Dombás. Este declaró que hace medio año Ucrania controlaba aproximadamente el 35% de la región de Donetsk, mientras que en la actualidad solo posee entre el 15 y el 17%.
A última hora del lunes, Putin comunicó al presidente estadounidense, Donald Trump, que las fuerzas rusas están "avanzando con bastante éxito" en Ucrania, según declaró el asesor de Asuntos Exteriores del Kremlin, Yuri Ushakov. Mientras tanto, un oficial militar ucraniano declaró ante los medios locales que las fuerzas del país casi han retomado todo el territorio en la región industrial de Dnipropetrovsk, en el sureste del país, durante una contraofensiva.
En el proceso, las tropas ucranianas expulsaron a las fuerzas rusas de más de 400 kilómetros cuadrados, según el general de división Oleksandr Komarenko. Otro oficial declaró que las tropas ucranianas habían roto las defensas rusas y avanzado más de 10 kilómetros, afirmando que los avances habían sido posibles porque las tropas rusas están mal abastecidas y carecen de apoyo.
Rusia ha lanzado ataques casi diarios contra zonas civiles de Ucrania, mientras que las negociaciones de paz entre Kiev y Moscú, auspiciadas por Estados Unidos, siguen en suspenso, ya que la atención de Washington está centrada en su campaña militar en Irán.