La ministra de Estado emiratí Lana Nusseibeh envió un mensaje claro a los Gobiernos de la UE en Euronews, al decir que la estabilidad regional está ligada a los intereses económicos y de seguridad de Europa.
La ministra de Estado de Emiratos Árabes Unidos, Lana Nusseibeh, hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que obligue a Teherán a levantar su férreo control sobre la vía marítima clave para el transporte, el estrecho de Ormuz, y elogió el apoyo prestado por la Unión Europea desde el inicio de la guerra con Irán.
En una amplia entrevista con Euronews en Abu Dabi, Nusseibeh afirmó: "No se debe permitir que Irán mantenga como rehén a la economía mundial con su comportamiento de Estado paria".
En la entrevista, Nusseibeh advirtió de que las consecuencias de la interrupción de este estrecho paso marítimo entre Irán y Omán van mucho más allá de la región y subrayó que "a escala global, alrededor del 20% del suministro energético mundial pasa por ese estrecho corredor marítimo".
"Si eso se ve interrumpido, afecta no solo a los precios mundiales de la energía, sino también a la seguridad alimentaria y a las cadenas de suministro de alimentos, y eso repercutirá en las facturas del supermercado, en las facturas de las estaciones de servicio y en el precio de los alimentos", señaló la ministra emiratí en el programa de entrevistas de Euronews 12 Minutes With.
Nusseibeh añadió que los EAU mantienen sus esfuerzos sostenidos para responder a la crisis energética mundial en evolución y recalcó el compromiso del país con los mercados energéticos globales.
"En lo que respecta al suministro de energía, somos un proveedor responsable y comprometido con el mercado energético mundial, y seguiremos haciendo todo lo que esté en nuestra mano", afirmó la ministra.
El Golfo ha sido durante mucho tiempo un socio clave para Europa en materia de energía, comercio y rutas marítimas globales. Con el aumento de las tensiones en torno al estrecho de Ormuz y los ataques con misiles y drones de Irán contra la región, las autoridades de Abu Dabi señalan que la cooperación con los socios europeos se ha vuelto aún más importante.
La ministra indicó que los gobiernos europeos han sido de los socios internacionales más implicados desde que estalló la crisis. "Hemos estado en contacto frecuente con distintos gobiernos de todo el mundo desde que esto empezó, pero diría que los europeos han sido increíblemente solidarios", dijo.
Según Nusseibeh, ese apoyo refleja unas relaciones políticas y económicas de larga data entre los EAU y Europa. "Nuestros lazos comerciales con Europa, de 65.000 millones de € al año, son una señal contundente de que también estamos abiertos a la inversión".
Estos vínculos no se limitan al comercio. Más de medio millón de europeos viven y trabajan en los EAU, lo que hace que la crisis resulte especialmente relevante para el público europeo. "Nos tomamos enormemente en serio la seguridad y la protección de los 500.000 residentes europeos que viven aquí", señaló Nusseibeh.
Los contactos diplomáticos se han producido a múltiples niveles, reflejo de la preocupación en las capitales europeas por las implicaciones más amplias de la inestabilidad en el Golfo. El papel crucial de la región en los flujos energéticos globales y en el comercio marítimo hace que cualquier perturbación pueda tener consecuencias de gran alcance para las economías europeas.
Nusseibeh afirmó que los EAU consideran su asociación con Europa como un elemento central para mantener la estabilidad. "Sin duda estamos redoblando nuestro compromiso con Europa".
'Defender un modelo de paz'
La ministra enmarcó el conflicto como algo que va más allá de una relación bilateral. "Lo que se está defendiendo aquí no es solo a los EAU. Lo que se está defendiendo aquí es un modelo (...) de coexistencia, de tolerancia, de paz para toda la región".
Sostuvo que quienes se oponen a estos principios "están en el campo de Irán y de esos actores de Estado paria que intentan exportar el nihilismo a todo el sistema internacional".
A medida que la guerra entra en su tercera semana, Emiratos Árabes Unidos asegura que su respuesta se centra en un difícil ejercicio de equilibrio, defender su territorio y al mismo tiempo evitar que la crisis derive en una guerra regional de mayor envergadura.
Nusseibeh destacó el papel de los sistemas de defensa del país. "Se han perfeccionado durante décadas de inversión y de experiencia en batallas reales en todo el mundo como parte de coaliciones. Las Fuerzas Armadas de los EAU han mantenido a salvo a nuestras comunidades y a nuestros residentes".
Añadió que "las líneas rojas son la seguridad, la prosperidad, el bienestar de nuestra comunidad emiratí y de nuestra comunidad de expatriados aquí. Consideramos que todos ellos forman parte de este país y merecen nuestra protección".
Para los gobiernos del Golfo, el cálculo estratégico es complejo. Una respuesta militar contundente corre el riesgo de ampliar la confrontación con Irán e implicar potencialmente a múltiples actores regionales e internacionales en el conflicto.
Al mismo tiempo, no responder con firmeza podría dejar vulnerables infraestructuras críticas y poblaciones civiles. La ministra Nusseibeh subrayó la magnitud del desafío al que se enfrenta el país, dado que los EAU han sido el Estado de Oriente Medio que ha sufrido el mayor número de ataques iraníes con misiles y drones desde el inicio de la guerra.
"Hemos pasado 14 días increíblemente difíciles (...) pero la vida ha vuelto prácticamente a la normalidad en los EAU".
La capacidad del país para mantener la estabilidad refleja décadas de preparación ante la incertidumbre geopolítica en el Golfo, explicó la ministra. "Llevamos décadas preparándonos para distintos escenarios en una región muy turbulenta, de modo que estos no son planes nuevos".
Esas preparaciones van más allá de la preparación militar. El país ha invertido de forma intensa en resiliencia económica, redes logísticas y seguridad de las cadenas de suministro.
Según Nusseibeh, que hasta hace poco fue embajadora de los EAU ante la ONU, el conflicto estalló pese a los intensos esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada. "Antes de esta escalada estuvimos muy volcados en los esfuerzos diplomáticos para tratar de evitar un conflicto en la región".
De cara al futuro, la ministra señaló que la estrategia a largo plazo del Gobierno de los EAU sigue centrada en la transformación económica y en las industrias del futuro, y que el modelo de desarrollo del país está diseñado para soportar este tipo de sacudidas geopolíticas.
Según Nusseibeh, el desarrollo de los EAU en el último medio siglo ha transformado profundamente su estructura económica, y recordó que "desde nuestra fundación hemos sufrido una serie de sacudidas".
"Incluso cuando nos constituimos como federación, hubo muchos que auguraban que la federación no duraría. No solo hemos perdurado. Pasamos de ser una economía basada en la pesca de perlas a convertirnos en un exportador global, no solo de hidrocarburos, sino también de materias primas, de inversión extranjera directa, de energía limpia, de IA".
En lugar de depender únicamente de los ingresos del petróleo, el país ha pasado décadas diversificándose hacia sectores como las finanzas, la logística y la tecnología avanzada.
La ministra señaló importantes inversiones tecnológicas destinadas a situar a los EAU como un centro mundial de infraestructuras de inteligencia artificial, con una inversión de 1,5 billones de dólares con Estados Unidos en centros de datos de IA y "inversiones similares en Europa, en Italia, en Francia, en centros de datos de IA que estamos construyendo aquí".
Nusseibeh subrayó que los EAU son "una economía del futuro" y añadió que la apuesta por los sectores emergentes pretende garantizar que el país siga siendo competitivo en una economía mundial en rápida transformación.
Ahora bien, reconoció que ningún Gobierno puede controlar por completo el entorno geopolítico que le rodea. "No prometemos que el entorno regional pueda controlarse por completo", afirmó. "Creo que esa es una promesa falsa", concluyó.