Kazajistán ha adoptado una nueva constitución tras un referéndum nacional respaldado por una amplia mayoría, lo que supone un momento decisivo en la evolución política del país.
Con una participación del 73 % y un 87 % de votos favorables, la reforma introduce cambios significativos, entre ellos la transición a un parlamento unicameral, la recuperación de la vicepresidencia y la ampliación de las competencias del Consejo Público.
Las autoridades afirman que la reforma refleja años de modernización política gradual y responde a nuevos retos, como los derechos digitales y la protección de datos.
Más de 12 millones de personas votaron en miles de colegios electorales, mientras que observadores de 34 países calificaron el proceso como transparente y acorde con los estándares internacionales.
A medida que los legisladores se preparan para aprobar nuevas leyes constitucionales y disolver el parlamento actual, el país entra en una nueva fase política, con elecciones previstas en los próximos meses.