Un grupo propalestino hasta ahora desconocido ha reivindicado el incendio en una fábrica de drones en República Checa, aunque las autoridades investigan si se trata de una operación de falsa bandera con posible implicación rusa.
La Policía checa ha anunciado la detención de tres sospechosos por el incendio intencionado de una instalación industrial en Pardubice. Se trata de un almacén de LPP Holding, una empresa del sector de defensa que fabrica drones, incluidos algunos suministrados a Ucrania.
Uno de los sospechosos fue arrestado en cooperación con la Policía y la Fiscalía de Eslovaquia, mientras que los otros dos fueron detenidos en territorio checo. Según las primeras informaciones, los arrestados son ciudadanos checos y estadounidenses.
El Tribunal de Distrito de Pardubice ha decretado prisión preventiva para dos de ellos, un hombre y una mujer, acusados de atentado terrorista y de pertenencia a organización terrorista.
Medios locales informaron de que el hombre detenido, de nacionalidad estadounidense, gritó consignas propalestinas en inglés al ser conducido ante el tribunal. A las puertas del juzgado, varios simpatizantes propalestinos se concentraron con banderas y pañuelos tradicionales palestinos.
El incendio se produjo el 20 de marzo y afectó a un taller de producción de drones, además de causar graves daños en un edificio administrativo. La dirección de la empresa ha cifrado las pérdidas en cientos de millones de coronas checas.
La autoría fue reivindicada por la Facción Terremoto, un grupo propalestino hasta ahora desconocido. La organización exigió que LPP Holding dejara de cooperar con la empresa israelí Elbit Systems y amenazó con publicar documentos internos supuestamente robados si no se rompían los vínculos antes del 20 de abril.
La compañía ha negado fabricar armas para Israel y asegura que los planes de colaboración con Elbit Systems no llegaron a materializarse. También afirma desconocer a qué documentos se refieren los atacantes.
Mientras tanto, las autoridades checas no descartan que se trate de una operación de falsa bandera y que el grupo sea en realidad una tapadera de otra organización o incluso de un actor estatal. En este contexto, la investigación analiza una posible implicación de Rusia, que ha intensificado sus operaciones híbridas en Europa desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania.