Estados Unidos ha reanudado oficialmente las operaciones de su Embajada en Caracas, Venezuela, marcando un nuevo capítulo en la normalización de relaciones diplomáticas tras siete años de cierre, según informó hoy el Departamento de Estado.
Estados Unidos ha reanudado oficialmente las operaciones de su Embajada en Caracas, según ha confirmado el Departamento de Estado de Estados Unidos, en un paso que marca la recuperación de la presencia diplomática estadounidense en Venezuela tras siete años de interrupción.
"Hoy, estamos reanudando formalmente las operaciones en la embajada de EE.UU. en Caracas, marcando un nuevo capítulo en nuestra presencia diplomática en Venezuela", dijo el Departamento de Estado en un comunicado.
El funcionamiento normal de la embajada "reforzará nuestra capacidad de relacionarnos directamente con el Gobierno interino de Venezuela, la sociedad civil y el sector privado", agregó.
La reapertura supone el regreso de la actividad diplomática a la capital venezolana desde el cierre de la sede en 2019, poco después de que Washington, junto con varios aliados occidentales y latinoamericanos, declarara a Maduro como un líder ilegítimo tras unas elecciones presidenciales empañadas por irregularidades generalizadas
Desde entonces, Estados Unidos había dirigido las operaciones diplomáticas para Venezuela desde la vecina Colombia. Según fuentes del Departamento de Estado, la reanudación marca un nuevo capítulo en las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela.
El retorno de la actividad diplomática se produce tras cerca de 3 meses de contactos intermitentes y acercamientos puntuales en ámbitos como la situación de los presos políticos o las ventas de petróleo del país sudamericano.
A principios de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó una inesperada redada en la que unidades de élite Delta Force y otras tropas capturaron a Maduro y lo llevaron a Nueva York para enfrentarse a cargos de narcotráfico, que él niega. Washington trabaja desde entonces con la presidenta interina Delcy Rodríguez, que fue vicepresidenta de Maduro.
A pesar de sus antecedentes, Trump ha saludado la relación con Rodríguez como una de sus prioridades clave, incluida la asistencia a las compañías petroleras estadounidenses, forzando la cooperación amenazándola con violencia si no cumple.