La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano informó de que dos de sus efectivos murieron el lunes en una explosión y otro falleció a última hora del domingo. La fuerza de la ONU dijo que había iniciado una investigación sobre los incidentes. Los soldados estaban bajo mando español.
El Consejo de Seguridad de la ONU convocará una sesión de urgencia el martes a petición de Francia, después de que las autoridades declararan que tres miembros de las fuerzas de paz de la ONU en el sur del Líbano habían muerto en menos de 24 horas. La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL) informó de que dos de sus efectivos murieron el lunes en una explosión y otro falleció a última hora del domingo cuando un proyectil alcanzó su posición.
Una explosión de "origen desconocido" destruyó el lunes un vehículo cerca del pueblo de Bani Hayyan, matando a dos miembros de las fuerzas de paz e hiriendo a otros dos. No estaba claro quién estaba detrás del proyectil y la explosión que mataron a los tres miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz, ya que, según la ONU, los incidentes siguen bajo investigación.
Albares exige investigar el ataque
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, José Manuel Albares, ha condenado de forma "rotunda" este ataque en una entrevista en 'Radio Euskadi'.
El ministro ha explicado que carece de más datos sobre la acción: "Estamos hablando de fuerzas de paz bajo bandera de las Naciones Unidas, que tienen que quedar libres de cualquier tipo de ataque. Hablamos de fallecimientos de soldados indonesios que estaban bajo mando español".
"El derecho internacional humanitario, las fuerzas de paz de Naciones Unidas tienen que ser respetadas. Son totalmente inviolables y, por supuesto, exigimos una investigación, que se aclaren las circunstancias y se depuren todas las responsabilidades", ha comunicado el titular de Exteriores.
El ministro ha condenado "la violencia que se está dando en estos momentos en el sur de Líbano". "Estamos hablando de un estado soberano con un Gobierno que estaba comprometido con el futuro de Líbano y que todo ese futuro de Líbano en paz ha quedado completamente arrasado".
"Esas fuerzas de Naciones Unidas donde se encuentra el mayor contingente de militares españoles desplegados en el exterior, está allí precisamente para ayudar a la paz, al desarrollo de Líbano, a la convivencia entre libaneses e israelíes". "Eso es también lo que se está atacando, y nosotros lo condenamos y exigimos que se esclarezcan los hechos", ha insistido el ministro.
Albares ha tranquilizado diciendo que el contingente español en Líbano "se encuentra bien". El ministro se ha mostrado convencido de que "la fuerza militar nunca garantiza por sí sola la seguridad". "Esas fuerzas son aliadas de la paz y de la seguridad, también del pueblo de Israel, que por supuesto tiene derecho a existir en paz y en seguridad, pero exactamente el mismo derecho lo tiene también el pueblo libanés", ha añadido.
Por el momento no hay información sobre la autoría de "los disparos de ese ataque". El ministro ha insistido en que España seguirá "apoyando al Líbano y al pueblo libanés, y siga protegiendo a los civiles inocentes".
"Hemos enviado un paquete de ayuda humanitaria con alimentos, material sanitario, material de refugio para ese más de millón de desplazados internos en estos momentos en Líbano. Damos apoyo también a las fuerzas armadas libanesas para que puedan desplegarse en el sur, desarmar a Hezbolá, que condenamos por supuesto también el lanzamiento de misiles que hace hacia Israel, y garantizar la integridad territorial y la soberanía de Líbano", sentenció Albares.
Jean-Pierre Lacroix, secretario general adjunto para Operaciones de Paz, declaró el lunes que los tres miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz que murieron pertenecían al Ejército indonesio.
El ministro indonesio de Asuntos Exteriores, Sugiono, condenó el martes los "atroces" ataques y dijo que había hablado de las muertes con el jefe de la ONU, Antonio Guterres, y pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, así como "una investigación rápida, exhaustiva y transparente". "La seguridad de las fuerzas de paz de la ONU no es negociable y debe mantenerse en todo momento", declaró.
El Ministerio de Defensa indonesio informó en una declaración escrita de que otros dos soldados también resultaron gravemente heridos en medio de la intensificación de las hostilidades en la zona. "El Ministerio de Defensa insiste en que la seguridad de las fuerzas de mantenimiento de la paz debe ser la máxima prioridad (...) Se espera que todas las partes implicadas en el conflicto respeten el derecho internacional humanitario y garanticen la seguridad del personal de mantenimiento de la paz".
El Ejército israelí dijo que tiene conocimiento de los informes relativos a los dos casos en los que fueron asesinados miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz de la FPNUL. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aseguró que los está revisando para determinar si las muertes fueron resultado de las acciones de Hezbolá o de fuego israelí, señalando que "estos incidentes ocurrieron en una zona de combate activo".
Los combates se intensifican en medio de la invasión israelí
El líbano se vio arrastrado al conflicto de Oriente Medio cuando los militantes de Hezbolá, apoyados por Irán, dispararon cohetes contra Israel el 2 de marzo en lo que dijeron que era un acto de venganza por el asesinato del ayatolá iraní Alí Jamenei en los ataques iniciales de Estados Unidos e Israel contra Teherán el 28 de febrero.
Israel ha atacado repetidamente objetivos en el sur de Líbano, así como en Beirut, en su intento de asestar un duro golpe a Hezbolá. Israel ha trasladado miles de soldados a Líbano a través de la frontera, mientras las fuerzas israelíes y Hezbolá libran intensos combates sobre el terreno desde hace al menos tres semanas.
El ministro de Defensa, Israel Katz, y otros funcionarios han declarado que Israel quiere tomar el control de toda la zona al sur del río Litani, a unos 30 kilómetros al norte de la frontera, y que no se permitirá el regreso de los residentes libaneses desplazados hasta que Israel decida que su frontera norte es segura.
Jeanine Hennis-Plasschaer, coordinadora especial de la ONU para el Líbano, emitió un comunicado el lunes en el que afirmaba que el impacto humanitario en el sur de Líbano mientras Israel intercambia fuego con Hezbolá ha alcanzado niveles devastadores.
El enviado detalló que los tres miembros de las fuerzas de paz de la ONU y los nueve paramédicos libaneses muertos en los últimos días forman parte de un número más amplio de víctimas mortales que asciende ya a más de 1.240, mientras que más de un millón de personas siguen desplazadas.
"Una cosa está clara: cuanto más tiempo pase, más difícil será volver atrás", afirmó Hennis-Plasschaer. "Mientras abunda la retórica maximalista, la perspectiva de un acuerdo negociado es desalentadora. Pero debemos empezar por algún sitio".
Añadió que aunque "las ganancias militares en el campo de batalla pueden producir victorias a corto plazo", suponen un riesgo de "daños a largo plazo para la estabilidad y la prosperidad que tanto libaneses como israelíes merecen".