Agentes estadounidenses colaboran con autoridades cubanas para esclarecer el enfrentamiento armado ocurrido en febrero, que dejó cinco civiles muertos y varios detenidos, algunos con vínculos con Estados Unidos.
Un equipo técnico del FBI se ha desplazado a Cuba para investigar el tiroteo ocurrido en febrero entre fuerzas cubanas y los ocupantes de una embarcación procedente de Florida, según fuentes conocedoras de la operación. La presencia de agentes estadounidenses en la isla resulta poco habitual y se produce en un contexto de elevada tensión política entre ambos países.
De acuerdo con las autoridades cubanas, la embarcación, con 10 personas a bordo, llegó a finales de febrero con la supuesta intención de llevar a cabo una acción contra el Gobierno. A su llegada, se produjo un enfrentamiento armado con guardias fronterizos que dejó cuatro ocupantes muertos en el acto y un quinto que falleció posteriormente por las heridas. Un soldado cubano también resultó herido.
En el barco, las autoridades aseguraron haber encontrado armas de asalto, munición, chalecos antibalas y artefactos incendiarios. Fuentes estadounidenses indicaron que entre los implicados había al menos un fallecido y un superviviente con ciudadanía estadounidense. Los cinco supervivientes han sido acusados de terrorismo en Cuba.
En marzo, el presidente Miguel Díaz-Canel autorizó la colaboración con el FBI para investigar el caso. Según un funcionario estadounidense, los investigadores verificarán los hechos de manera independiente y priorizarán la protección de los intereses y ciudadanos de Estados Unidos involucrados.