Entre 2014 y finales de 2025, más de 33.000 migrantes han muerto o desaparecido en el Mediterráneo. Las cifras de este año suponen un aumento del 150% con respecto al mismo periodo del año pasado.
Se teme que más de 180 personas hayan muerto o desaparecido en naufragios en el Mediterráneo desde el 28 de marzo, según informó el martes Naciones Unidas. Su Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha elaborado un informa que señala que, en lo que va de año, unas 765 personas han muerto en el Mediterráneo Central.
Estas cifras suponen un aumento de más del 150% en comparación con el mismo periodo del año pasado. En el último incidente, el domingo, la agencia declaró que más de 80 migrantes habían desaparecido cuando su barco volcó en el Mediterráneo Central después de partir desde Tajoura, en Libia, con alrededor de 120 personas a bordo. "La embarcación hizo aguas con mal tiempo antes de volcar", declaró la OIM.
32 supervivientes fueron rescatados por un buque mercante y un remolcador, y posteriormente trasladados a Lampedusa por los guardacostas italianos. En un naufragio anterior, el 1 de abril, al menos 19 migrantes fueron hallados muertos a bordo de una embarcación frente a Lampedusa, dijo la agencia, añadiendo que 58 personas, entre ellas mujeres y niños, habían sido rescatadas, varias de ellas en estado crítico.
Los supervivientes dijeron que la embarcación había zarpado de Zuara, también en Libia, durante la noche del 28 al 29 de marzo. "Después de tres días en el mar, la embarcación quedó a la deriva debido a un fallo del motor, a la escasez de combustible y a la falta de alimentos a medida que empeoraban las condiciones meteorológicas", señaló la OIM. "Muchas víctimas murieron antes de las operaciones de rescate, posiblemente debido a la hipotermia".
También el 1 de abril, al menos otros 19 migrantes murieron en el mar Egeo, cerca de Bodrum (Turquía), tras zozobrar una embarcación de goma que se dirigía a Grecia, según la agencia, que añadió que "varias" personas habían sido rescatadas. La OIM también enumeró un naufragio el 30 de marzo cerca de Sfax, en Túnez, que dejó 19 muertos y una veintena de desaparecidos, y otro el 28 de marzo, en el que al menos 22 personas murieron frente a Creta tras partir del este de Libia.
"Estas tragedias demuestran, una vez más, que demasiadas personas siguen arriesgando sus vidas en rutas peligrosas", afirmó en un comunicado la jefa de la OIM, Amy Pope. "Salvar vidas debe ser lo primero. Pero también necesitamos esfuerzos más firmes y unificados para impedir que los traficantes y contrabandistas exploten a las personas vulnerables, y para ampliar las vías seguras y regulares para que nadie se vea nunca obligado a estos viajes mortales".
La OIM ha señalado anteriormente que el Mediterráneo central es el corredor migratorio más mortífero del mundo. Entre 2014 y finales de 2025, más de 33.000 migrantes murieron o desaparecieron en el Mediterráneo, según el Proyecto Migrantes Desaparecidos de la OIM.