Mientras tanto, Teherán culpa a Estados Unidos del fracaso de las conversaciones tras la decisión de Trump de no enviar un equipo negociador a Pakistán el fin de semana.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha mantenido conversaciones sobre la guerra con Irán con sus principales asesores de seguridad el lunes, según confirmó la secretaria de prensa de la Casa Blanca, en un momento en que las negociaciones entre ambas partes parecen estancadas.
"El presidente se ha reunido con su equipo de seguridad nacional. Reitero que la línea roja del presidente es muy clara e Irán lo sabe", dijo Karoline Leavitt. Según 'ABC News', una nueva propuesta de acuerdo de Teherán no cumple las líneas rojas de Washington.
Ese acuerdo se centraba en la reapertura del estrecho de Ormuz y el fin del bloqueo naval estadounidense de la vital vía fluvial, mientras que las negociaciones nucleares se posponían para una fase posterior, informó 'Axios'.
La reciente visita del ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, a Islamabad había reavivado las expectativas de diálogo durante el fin de semana, hasta que Trump canceló un viaje previsto de sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner.
Tras suspender ese desplazamiento, Trump afirmó en 'Fox News' que, si Irán quiere negociar, "pueden venir a nosotros o llamarnos". Mientras tanto, Araghchi responsabilizó a Washington del fracaso de las conversaciones tras su llegada a Rusia, dentro de una serie de contactos diplomáticos.
El ministro hizo estas declaraciones en San Petersburgo, donde está previsto que se reúna con el presidente ruso, Vladímir Putin, después de haber viajado también a Omán y Pakistán, países que han ejercido labores de mediación. "Los planteamientos de EE.UU. impidieron que la última ronda de negociaciones alcanzara sus objetivos, pese a los avances", afirmó Araghchi.
La agencia estatal Fars informó de que Irán ha transmitido "mensajes escritos" a Estados Unidos a través de Pakistán con sus líneas rojas, incluidas las cuestiones nucleares y el estrecho de Ormuz, aunque sin que formen parte de negociaciones formales.
Impacto global
El alto el fuego en el conflicto con Irán se ha mantenido por ahora, pero sus efectos económicos siguen extendiéndose a nivel mundial. Teherán ha cerrado el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte de petróleo, gas y fertilizantes, lo que ha disparado los precios y ha generado temores de inseguridad alimentaria en países en desarrollo.
En respuesta, Estados Unidos ha impuesto un bloqueo sobre los puertos iraníes en la zona. Trump afronta además presión interna por el encarecimiento del combustible, en un contexto marcado por la cercanía de las elecciones de mitad de mandato y por unas encuestas que reflejan un rechazo creciente a la guerra.
El estrecho de Ormuz también centró las conversaciones durante la visita de Araghchi a Omán. "El paso seguro por el estrecho de Ormuz es una cuestión global clave", señaló el ministro iraní, quien subrayó la necesidad de cooperación entre los países ribereños.
Sin embargo, la Guardia Revolucionaria iraní ha dejado claro que no prevé levantar el bloqueo, al considerar que el control de esta vía marítima forma parte de su estrategia disuasoria frente a Estados Unidos. Los precios del petróleo volvieron a subir este lunes, aunque las expectativas de un posible acuerdo limitaron las subidas.