Teherán reimpone controles en el estrecho de Ormuz tras asegurar que Washington mantiene el bloqueo a sus puertos y no cumple lo pactado para reabrir la vía marítima.
Irán reimpuso este sábado las restricciones al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más transitadas del mundo, tras acusar a Estados Unidos de incumplir el acuerdo alcanzado para su reapertura. La decisión llega después de que Washington dejara claro que el levantamiento parcial de controles no implicaría el fin del bloqueo estadounidense.
El mando militar conjunto iraní aseguró en un comunicado que "el control del estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado previo, bajo una gestión y control estrictos de las Fuerzas Armadas". Añadió que Teherán seguirá limitando el tránsito mientras continúe el bloqueo de los puertos iraníes.
El anuncio se produjo horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que el bloqueo "seguirá en pleno vigor" hasta que Irán alcance un acuerdo con Estados Unidos, que incluya su programa nuclear. La nueva escalada vuelve a elevar la tensión entre Irán y Washington.
La reanudación del tránsito había impulsado las bolsas el viernes y despertado optimismo en Washington, donde el presidente Trump dijo a los periodistas que un acuerdo de paz más amplio entre Estados Unidos e Irán estaba "muy cerca" y aseguró que Teherán había aceptado entregar su uranio enriquecido, uno de los principales escollos en las negociaciones.
"Vamos a lograrlo entrando en Irán, con muchas excavadoras", dijo Trump en un acto en Arizona. Irán, sin embargo, desmintió esa afirmación y afirmó que su reserva de uranio enriquecido no se movería.
También advirtió de que, si buques de guerra estadounidenses interceptaban embarcaciones procedentes de puertos iraníes, el estrecho de Ormuz, una arteria clave del comercio mundial por la que suele pasar alrededor de una quinta parte del crudo y del gas natural licuado del planeta, podría volver a cerrarse.
"Con la continuación del bloqueo, el estrecho de Ormuz no seguirá abierto", escribió en X el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, que añadió que el paso por esta vía marítima requeriría autorización de Irán.
"Lo que ellos llaman un bloqueo naval recibirá sin duda una respuesta adecuada de Irán", declaró el portavoz del ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, que calificó el bloqueo naval de "violación del alto el fuego" de dos semanas pactado con Washington para permitir las conversaciones.
Las fuerzas estadounidenses han ordenado hasta ahora que 21 buques den la vuelta desde que comenzó el bloqueo esta semana, informó en X durante la noche el Mando Central de Estados Unidos, junto a una imagen de un destructor estadounidense lanzamisiles patrullando el mar Arábigo.
Estas notas discordantes llegaron en un día que Trump había calificado como "grandioso" y "brillante", en una serie de mensajes en redes sociales en los que alabó la labor mediadora de Pakistán y de sus aliados del Golfo.
Pese al desacuerdo sobre la situación de este paso estratégico, los dirigentes paquistaníes -cuya mediación permitió la semana pasada en Islamabad unas históricas conversaciones cara a cara entre enviados de Washington y Teherán- presionaron a las partes enfrentadas para que ultimen un acuerdo que ponga fin a la guerra.
En una entrevista telefónica, Trump añadió: "Parece que va a ser muy bueno para todos. Y estamos muy cerca de alcanzar un acuerdo", y aseguró que ya no queda "ningún escollo" con Teherán.
Eso iba en la línea de los comentarios previos del presidente estadounidense, que había dicho que se plantearía volar a Pakistán para firmar cualquier acuerdo, lo que alimentó las esperanzas de otra reunión en Islamabad después de que el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, se marchara el fin de semana pasado tras 21 horas de conversaciones que, según admitió, no sirvieron para cerrar un acuerdo permanente.
Pero, sembrando dudas, Trump reiteró este sábado que planeaba mantener el bloqueo naval estadounidense si no se alcanzaba un acuerdo de paz con Irán, aunque se mostró dispuesto a prorrogar el alto el fuego con Irán cuando expire el miércoles. "Puede que no lo prorrogue, pero el bloqueo va a continuar", declaró el mandatario a los periodistas a bordo del Air Force One.
Avances frágiles
Los precios del petróleo ya habían caído ante la perspectiva de un final negociado del conflicto, y la bajada se aceleró el viernes, con las bolsas al alza mientras los inversores se contagiaban del optimismo.
A última hora del viernes, Estados Unidos emitió una nueva exención que permite la venta del petróleo y los productos petrolíferos rusos que ya están en el mar, una medida que probablemente presione aún más a la baja los precios del crudo al aumentar la oferta en los mercados internacionales.
El inicio el viernes de un alto el fuego de diez días en Líbano y la reapertura del estrecho marcaron un avance en el empeño de Washington por un acuerdo más amplio que ponga fin a su guerra con Irán, después de que Teherán insistiera en que el fin de los combates entre las fuerzas israelíes y el grupo libanés Hezbolá, respaldado por Irán, debía formar parte de cualquier arreglo más amplio para poner fin al conflicto regional.
En Líbano, las familias desplazadas empezaron a regresar a sus hogares en el sur de Beirut, castigado por las bombas, y a las ciudades del sur del país, devastadas por la guerra. "Nuestros sentimientos son indescriptibles, orgullo y victoria", dijo a los periodistas Amani Atrash, de 37 años, que expresó su deseo de que el alto el fuego se prolongue.
Los combates en Líbano comenzaron el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó proyectiles contra Israel pocos días después del inicio de la guerra más amplia en Oriente Medio y en represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, Alí Jamenei.
Trump afirmó que Washington había "prohibido" a Israel llevar a cabo nuevos ataques y que Estados Unidos trabajaría con Líbano "y abordaría la situación de Hezbolá de manera apropiada".
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, advirtió de que la campaña contra Hezbolá no había terminado. "Todavía no hemos terminado el trabajo", dijo, y añadió que uno de los objetivos clave era la "desarticulación de Hezbolá". Hezbolá, por su parte, advirtió de que seguía preparado para responder a cualquier violación israelí.