El índice de referencia de la Bolsa de Metales de Londres marca un nuevo máximo, impulsado por el fuerte encarecimiento del aluminio ante el temor a una grave y prolongada escasez de oferta mundial tras las interrupciones en Oriente Medio.
Los metales industriales han registrado subidas notables en la Bolsa de Metales de Londres (LME), lo que ha impulsado el índice hasta un nivel sin precedentes en medio de una creciente alarma por la disponibilidad de aluminio tras las recientes interrupciones en áreas clave de producción y distribución causadas por la guerra con Irán.
El índice de la LME sigue la evolución de seis metales básicos y ha avanzado casi un 12% en las últimas cuatro semanas, y cerró el jueves en su nivel más alto desde que hay registros.
El aluminio, el componente con mayor peso en el índice y que junto al cobre representa el 75% de la referencia, ha subido en torno a un 15% desde el inicio de la guerra con Irán.
El conflicto en Oriente Medio ha provocado ataques directos de Irán contra instalaciones de aluminio, incluidos bombardeos sobre fundiciones en Abu Dabi y Baréin, según los informes. El bloqueo del estrecho de Ormuz también ha contribuido a estrangular la oferta mundial.
Estos acontecimientos han limitado los movimientos de materias primas y han obligado a ajustar operaciones. Incluso con indicios de una posible desescalada, los efectos físicos y los obstáculos logísticos apuntan a que las pérdidas de producción pueden prolongarse durante algún tiempo.
Los compradores en Europa y Norteamérica, que ya lidian con sanciones a determinados proveedores y restricciones comerciales en otras regiones, compiten ahora con más intensidad por el material disponible, lo que ha reducido los inventarios y ha elevado las primas.
La situación pone de relieve la rapidez con la que los acontecimientos geopolíticos pueden reconfigurar los flujos de materias primas y los precios. Con Oriente Medio aportando en torno al 9% de la producción mundial de aluminio, una presión prolongada sobre la producción regional plantea desafíos evidentes.
JPMorgan Chase alerta de un "agujero negro" en la oferta de aluminio
JPMorgan Chase ha advertido de que el mercado del aluminio se encamina hacia un "agujero negro" en sentido figurado debido al alcance de las pérdidas de oferta.
En un análisis divulgado esta semana, el banco ha señalado una escalada drástica de las interrupciones que podría generar un déficit grave y prolongado, uno de los desequilibrios más significativos de los últimos años en relación con el tamaño global del mercado.
La valoración ha reforzado las expectativas de una mayor fortaleza de los precios en los próximos meses, y los operadores apenas descuentan alivio a corto plazo.
El cobre ha aportado un impulso añadido a la LME gracias al aumento del interés comprador, en particular de las industrias asiáticas más afectadas por las perturbaciones en el estrecho de Ormuz.
Aunque los movimientos del resto de metales del índice han sido más contenidos, la influencia combinada del aluminio y el cobre ha sido el principal motor del récord.
Los operadores y los usuarios finales de sectores que van desde la industria del automóvil hasta la construcción seguirán con especial atención la evolución de la situación en Oriente Medio.
Una rápida relajación de las hostilidades podría moderar parte de la presión inmediata sobre los precios, pero la escasez de aluminio en origen apunta a que los costes elevados persistirán.