El metal bajó en las operaciones matutinas, junto con el zinc, el níquel y el plomo, mientras los inversores asimilaban que la Casa Blanca podría aliviar los aranceles antes de las legislativas de noviembre.
Los precios del aluminio retrocedieron ligeramente el viernes, en línea con una corrección más amplia de los metales que se aceleró tras las informaciones de que el presidente estadounidense Donald Trump podría eliminar parte de los aranceles sobre productos metálicos.
En la Bolsa de Metales de Londres, el contrato de referencia de aluminio a tres meses bajó más de un 2,5% hasta los $2.965,75 por tonelada hacia el mediodía, mientras que el contrato más negociado en la Bolsa de Futuros de Shanghái cayó un 1,76% hasta 23.195 yuanes (2.832€) por tonelada.
Varios metales industriales clave también cotizaron a la baja en la jornada. El zinc se situaba en 3.316,50$ por tonelada, 51,95$ menos (-1,54%), el níquel en 16.993,38$, 257$ menos (-1,49%), y el plomo en 1.972,38$, con un descenso de 10,30$ (-0,52%).
La caída refleja la creciente expectativa de que Washington pueda relajar algunas de las restricciones que han tensionado las cadenas de suministro globales y encarecido los costes para los fabricantes.
Según una información de 'FT', la Casa Blanca está revisando la amplia lista de bienes afectados por los aranceles al acero y al aluminio y podría eximir determinados productos, frenar nuevas ampliaciones de aranceles y apoyarse en cambio en gravámenes más selectivos.
Este giro se produce mientras la Administración intenta lidiar con el descontento de los votantes por el coste de la vida antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.
Trump impuso el verano pasado aranceles de hasta el 50% a los metales importados, que posteriormente extendió a una amplia gama de productos de uso cotidiano.
Esta política llevó los aranceles estadounidenses a sus niveles más altos desde antes de la Segunda Guerra Mundial, pero los economistas señalan que los gravámenes se han trasladado a los precios al consumidor, lo que cuestiona la tesis de que serían los productores extranjeros quienes asumirían el coste.
Desde entonces, Trump ha reducido los aranceles sobre productos alimentarios populares en un intento de contener la inflación en la cesta de la compra de los estadounidenses y ha declarado una tregua en la guerra comercial con China después de que Pekín respondiera con sus propios aranceles.
El aluminio, en particular, es un material clave para el envasado, el transporte y los electrodomésticos, de modo que incluso movimientos diarios modestos pueden trasladarse con rapidez a las expectativas sobre los costes de los insumos, sobre todo si los inversores empiezan a pensar que la política arancelaria estadounidense será menos restrictiva de lo que se temía.