La víctima contó en una ocasión a sus familiares que su marido la amenazaba con "quemarte hasta que no quede ni rastro de ti", según informó la cadena pública 'NHK', citando fuentes de la investigación.
La Policía japonesa detuvo a un hombre por presuntamente incinerar a su esposa muerta en el zoológico donde trabajaba, informaron el viernes las autoridades y los medios de comunicación locales.
Los agentes arresataron a Tatsuya Suzuki el jueves por la noche bajo la sospecha de que "transportó el cuerpo de la víctima a una instalación turística" en la isla septentrional de Hokkaido y "lo destruyó incinerándolo allí", dijo un funcionario de la Policía local a la agencia de noticias AFP.
La víctima, Yui Suzuki, de 33 años, fue identificada por los medios de comunicación locales como su esposa. La Policía no ha precisado las causas de su muerte.
Mientras estaba detenido para ser interrogado voluntariamente por las autoridades competentes, Suzuki declaró que había utilizado la incineradora de su zoo, destinada a eliminar residuos y animales muertos, para quemar el cuerpo de la mujer "durante unas horas", según informaron los medios locales.
Su confesión llevó a la Policía a rastrear el incinerador en busca de sus restos, cuyo descubrimiento parcial allanó el camino para la detención de Suzuki, informaron los medios locales.
La víctima informó en una ocasión a sus familiares que su marido la amenazaba con "quemarte hasta que no quede ni rastro de ti", según informó la cadena pública 'NHK' citando fuentes de la investigación.
El caso obligó al zoo de Asahiyama, una popular atracción turística cerrada desde principios del mes pasado como parte del mantenimiento regular de cara a la temporada de verano, a retrasar su reapertura, prevista inicialmente para el miércoles.
El viernes, el zoo reanudó su actividad, y sus responsables se inclinaron ante los visitantes y pidieron disculpas por los problemas causados.
"El zoo se encuentra en una situación extremadamente difícil en estos momentos", declaró Hirosuke Imazu, alcalde de la ciudad de Asahikawa, que gestiona las instalaciones, según la 'NHK'.
"Pero nos gustaría convertir su apoyo en nuestra energía y transmitir las hermosas vidas de nuestros animales", añadió.