La noticia ha generado una fuerte conmoción en el municipio de Dolores, donde vecinos y allegados permanecen pendientes de la evolución de las pesquisas.
La Guardia Civil investiga la muerte de tres miembros de una misma familia hallados este sábado en una vivienda del cuartel de Dolores, en la comarca alicantina de la Vega Baja. Entre las víctimas se encuentra un agente de la Guardia Civil, junto a su pareja y el hijo de ambos. Según las primeras informaciones, los tres fallecidos presentaban heridas de arma de fuego.
El descubrimiento se produjo durante la mañana y provocó un amplio despliegue policial en las instalaciones. Por el momento, las autoridades mantienen abiertas todas las hipótesis, aunque todo apunta a un posible caso de violencia de género, mientras se realizan las primeras diligencias para esclarecer qué ocurrió en el interior de la vivienda.
La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana ha señalado en declaraciones a 'RTVE' que no existían denuncias previas registradas por violencia de género, un dato que no descarta esta línea de investigación pero que añade complejidad al caso, ya que obliga a los investigadores a analizar el entorno personal y familiar en busca de posibles indicios no formalizados.
Según recogen medios locales, el aviso se produjo después de que compañeros del agente alertaran de su ausencia, lo que llevó a acceder a la vivienda oficial. A partir de ese momento se activó el protocolo judicial, con la intervención de la comitiva judicial y los equipos forenses, cuyos análisis serán clave para determinar las circunstancias exactas de lo ocurrido.