De Maradona esquivando a media Inglaterra al cabezazo imposible de Van Persie, el fútbol ha dejado en los mundiales cinco momentos que ningún resumen de partido hace justicia.
Hay goles que entran y hay goles que pasan a la historia. En los mundiales, donde cada partido puede ser el último, la diferencia entre los dos suele ser bastante clara: los primeros los recuerda el marcador, los segundos los recuerda todo el mundo.
Esta es nuestra lista de los cinco que ningún aficionado al fútbol, sea del país que sea, puede negar.
1. Diego Maradona, contra Inglaterra (México, 1986)
Empecemos por el que no admite discusión. El tanto de Maradona ante Inglaterra en cuartos de final del Mundial de México 1986 está considerado de forma casi universal el mejor gol en la historia del torneo.
Cuatro minutos antes había marcado con la mano, y el mundo todavía no había terminado de procesar el escándalo cuando el argentino cogió la pelota en su propio campo y arrancó. Arrancó desde dentro de su propia mitad, ejecutó una deliciosa finta para deshacerse de dos defensas ingleses, y luego una explosión de velocidad lo llevó hasta el portero Peter Shilton, que tampoco pudo hacer nada.
Los números del gol asustan: seis rivales superados, unos 60 metros de carrera y un tanto que dejará la narración de Victor Hugo Morales como una de las más míticas y recordadas del fútbol ("barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste?"). Hay narraciones más técnicas pero ninguna tan exacta.
2. Carlos Alberto, contra Italia (México, 1970)
Si el de Maradona es el mejor gol individual de la historia, el de Carlos Alberto en la final de 1970 está considerado de manera generalizada el mejor gol colectivo jamás marcado en un Mundial.
Brasil ganaba 3-1 a Italia y la Copa ya era suya, pero decidieron rematar la faena de una manera absurda. Tostão, Brito, Clodoaldo, Gérson y Pelé, que cedió el balón sin ni siquiera mirar, estuvieron todos involucrados en la jugada antes de que el capitán apareciera desde la derecha y lo clavara en la esquina con un cañonazo. 107.000 personas en el Estadio Azteca vieron en directo uno de los goles que justifica por sí solo ver el fútbol en blanco y negro.
3. Dennis Bergkamp, contra Argentina (Francia, 1998)
Bergkamp era famoso por dos cosas: su elegancia con el balón y su terror a los aviones. El Mundial de Francia de 1998, afortunadamente para todos los europeos, era de fácil acceso en tren. En los cuartos de final contra Argentina, con el marcador igualado en el minuto 90, Frank de Boer lanzó un pase largo de 60 metros hacia el área argentina. Bergkamp lo controló con un toque sensacional, lo recortó ante Roberto Ayala y lo envió a la red con el exterior del pie.
Todo en un movimiento, en menos de dos segundos, con la clasificación en juego. Es el gol que demuestra que el talento y la frialdad pueden coexistir en el mismo ser humano y pueden aparecer en momentos tan cruciales como una eliminatoria.
Para desgracia de la selección neerlandesa, en semifinales se encontró con la Brasil del 'jogo bonito' y a pesar de que lograron mantener un empate hasta el final de la prórroga, los penaltis acabaron eliminándola del torneo y, a la postre, quedando cuartos contra Croacia.
4. Robin van Persie, contra España (Brasil, 2014)
El gol que nadie en España quiso ver. 'La Roja' llegaba al partido como campeona del mundo y dos veces seguidas de Europa. En el minuto 44, Daley Blind lanzó un balón largo y Van Persie, el 'holandés volador', sorprendió a Iker Casillas y al planeta entero con un cabezazo en plancha que acabó en la red.
El icónico choque de manos entre Van Persie y el seleccionador Louis van Gaal al terminar el partido quedó como imagen del torneo. El tanto ponía de nuevo las tablas en el luminoso y fue la señal de que algo terrible se avecinaba para la Roja. España acabaría cayendo 5-1 y eliminada en fase de grupos. Algo impensable para aquellos locos bajitos que nos hicieron gritar 'Campeones' en tres competiciones internacionales seguidas.
5. James Rodríguez, contra Uruguay (Brasil, 2014)
El Mundial de Brasil 2014 fue, sin saberlo, la presentación oficial de James Rodríguez ante el mundo. En octavos de final, el colombiano controló el balón con el pecho, giró sobre sí mismo y conectó un disparo de volea imposible de detener para el portero Fernando Muslera.
El tanto le valió el Premio Puskás a ese año y James terminó el torneo como máximo goleador, con seis goles y dos asistencias, llevando a Colombia hasta cuartos de final. El combinado sudamericano se enfrentó al mismo destino que Países Bajos en el Mundial de 1998 y cayó ante Brasil.
Aunque no todo fueron malas noticias. El centrocampista hizo tan buen Mundial que ese verano fichó por el Real Madrid. Pocos debuts han sido tan convincentes.
Bonus track: Iniesta y su histórico gol en 2010 en la agónica final de Holanda-España
No podíamos olvider el tanto que dio a España su primera estrella. La selección de Vicente del Bosque llegaba en una nube. Había roto la maldición de los cuartos de final ganando por la mínima a Paraguay con un gol de David Villa en el minuto 82. Habíamos tumbado al gigante de Alemania con un gol del 'loco bajito' de Puyol y solo quedaba un paso más.
Dicen que lo bueno se hace esperar y tanto que agonizó la selección. Un arbitraje dudoso, una patada al pecho de Xabi Alonso que no es roja directa llevaron a 'La Roja' a una prórroga que parecía no acabar.
Pero entonces en el minuto 115 Navas arranca casi desde Sevilla y se planta en el medio campo neerlandés, una tarascada y un tropiezo hacen temer lo peor, pero el balón le cae a Iniesta que se deshace de él con un taconazo. El balón acaba con Torres en la banda izquierda que lo cuelga a medias, el balón es rechazado y Cesc ve a un Iniesta desmarcado dejando que el castellano subiera a lo más alto de la historia.
El '6' de España lo hizo "como en Stamford Bridge" y provocó que todos los españoles se dejasen las cuerdas vocales en un ya pasado 11 de julio de 2010.
Hemos tenido que reducir a tan solo cinco. Se quedan fuera Archie Gemmill danzando entre tres holandeses en 1978, el golazo de Al Owairan recorriendo medio campo en el 94, el espinazo imposible de Richarlison en Qatar 2022. La lista podría tener 20 nombres. Eso, al final, es lo único bueno de que haya tantos mundiales ya en el archivo, que hay donde elegir: ¿Cuál es su gol favorito?