Los activos iraníes cuyo uso estudia Washington podrían incluir fondos congelados, además de buques incautados por Estados Unidos en épocas anteriores.
La agencia Reuters reveló, citando a una fuente informada, que Estados Unidos estudia un plan para redirigir activos iraníes en beneficio de sus aliados en la región del Golfo, con el objetivo de apoyar las labores de reconstrucción e indemnizar los daños provocados por ataques atribuidos a Irán, con la posibilidad de utilizar también esos activos para financiar la reparación de daños anteriores.
Según la misma fuente, el secretario del Tesoro de Estados Unidos Scott Bissint ha encargado a un equipo especializado la elaboración de una evaluación exhaustiva de los costes de los daños sufridos por los aliados de Washington en el Golfo desde el inicio de la escalada, así como el estudio de los mecanismos para emplear los activos iraníes en la cobertura de esas pérdidas y de los posibles daños futuros.
En la misma línea, el canal económico 'Fox Business' informó, citando a otra fuente, de que Bissint pidió a responsables del Departamento del Tesoro que prepararan estimaciones completas de los costes de los daños vinculados a ataques ocurridos desde el inicio de la guerra contra Irán el pasado 28 de febrero.
La misma fuente indicó que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos tiene intención de utilizar todas las herramientas disponibles para poner esos activos a disposición de los países del Golfo afectados, de forma que se garantice la financiación de las tareas de reconstrucción y reparación, tanto de los daños ya causados como de los que puedan producirse en el futuro.
La fuente advirtió de que este paso podría asestar un nuevo golpe a la frágil tregua.
En el mismo contexto, la cadena 'ABC News' citó a una fuente conocedora del dossier según la cual la administración estadounidense mantiene actualmente contactos con sus aliados en el Golfo y les solicita una evaluación precisa del alcance de los daños.
Según la misma cadena, los activos iraníes cuyo uso sopesa Washington podrían incluir fondos congelados, además de buques incautados por Estados Unidos en periodos anteriores. La fuente añadió que el Departamento del Tesoro estudia también la posibilidad de emplear esos activos para apoyar la reparación de daños anteriores vinculados a Irán, y no solo de los posibles daños futuros.
Hasta el momento no se ha emitido ningún comunicado oficial que confirme que el Departamento del Tesoro estadounidense vaya a poner activos iraníes a disposición de sus aliados en el Golfo.
Desde la revolución islámica de 1979, Irán vive bajo duras sanciones estadounidenses que incluyen el congelamiento de sus activos en el extranjero, un asunto que sigue siendo uno de los principales puntos de fricción en las negociaciones estancadas entre Washington y Teherán.
En el plano político, el asesor militar del líder supremo iraní, Mohsen Rezaei, declaró anteriormente a la cadena 'CNN' que cualquier acuerdo potencial con Estados Unidos sigue supeditado a la liberación de los activos iraníes congelados en el extranjero, y consideró que este expediente "representa una prueba de la seriedad de Washington".
Rezaei añadió que cualquier señal positiva por parte de Estados Unidos en este dosier podría abrir "una nueva perspectiva" en las relaciones bilaterales, y afirmó: "Si Trump quiere llegar a un acuerdo con Irán, la suma de 24.000 millones de dólares constituye una prueba de confianza que Estados Unidos debe superar y entonces el camino se le abrirá". En la misma línea subrayó: "Ese es nuestro dinero, no el de Estados Unidos".
Teherán exige la liberación inmediata de 12.000 millones de dólares de fondos congelados tras la firma de un acuerdo provisional con Estados Unidos, y que se desbloqueen otros 12.000 millones de dólares en una fase posterior.
Por el contrario, responsables estadounidenses temen que el levantamiento del bloqueo de esos fondos en esta fase haga que Washington pierda una de sus principales cartas de presión en el proceso de negociación con Teherán.
Las negociaciones entre ambas partes se han visto bloqueadas, pese a la continuación de los esfuerzos de mediación regional e internacional para reactivarlas. En este contexto, la agencia semioficial iraní 'Isna' informó de que un ministro pakistaní llegó el sábado a Teherán con un mensaje especial dirigido al liderazgo iraní por el jefe del Ejército de Pakistán y el primer ministro.
La confrontación militar estalló el pasado 28 de febrero tras una serie de ataques aéreos coordinados lanzados por Israel y Estados Unidos contra Irán, que causaron la muerte del líder supremo y de varios altos mandos.
La respuesta iraní no se hizo esperar, Teherán atacó varios países del Golfo y anunció que había golpeado bases estadounidenses desplegadas en su territorio.