El Gobierno de Pedro Sánchez considera que los controles impuestos por Italia a los viajeros procedentes de España tras la crisis migratoria vivia en Ceuta vulneran el espíritu del espacio Schengen. España ha dado de plazo hasta el domingo para retirarlos antes de adoptar "medidas proporcionadas".
El Gobierno de España ha lanzado un ultimátum a Italia para que retire antes del domingo, 9 de agosto, los controles fronterizos impuestos a los viajeros procedentes de España, al considerar que la medida es "injusta, contraria a los intereses de la Unión Europea y discriminatoria hacia la población española". De no hacerlo, el Ejecutivo de Pedro Sánchez advierte de que adoptará "medidas proporcionadas" para defender los intereses de los ciudadanos españoles.
En un comunicado difundido este viernes, el Gobierno español sostiene que la decisión adoptada por Roma el pasado 1 de agosto "se basa en argumentos espurios incompatibles con el Código de Fronteras Schengen y con los hechos". Italia justificó el restablecimiento temporal de controles tras la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta, aunque las inspecciones afectan principalmente al tráfico aéreo y marítimo entre ambos países.
El Ejecutivo español recuerda que ninguno de los inmigrantes que accedieron irregularmente a Ceuta la pasada semana puede circular libremente por el espacio Schengen, ya que la ciudad autónoma cuenta con un régimen especial. Además, subraya que la inmensa mayoría ya ha regresado a Marruecos y rechaza que exista un riesgo para el resto de Estados miembros derivado de esa crisis migratoria.
El comunicado también contrapone la actuación de Italia en materia migratoria. España señala que, según datos de Frontex, Italia ha registrado en los últimos años el mayor número de cruces irregulares de fronteras de la Unión Europea, llegando a duplicar en algunos periodos las cifras españolas. Asimismo, reprocha al Gobierno italiano que desde 2022 incumpla el Reglamento de Dublín, trasladando una mayor presión migratoria al resto de socios europeos.
El Ejecutivo destaca además que España nunca respondió con controles fronterizos pese a esa situación y recuerda que mostró solidaridad con Italia al acoger parte de los inmigrantes llegados a Lampedusa en 2023 y al abrir de forma reiterada sus puertos a personas rescatadas en la ruta del Mediterráneo Central.
El comunicado añade que, si Italia mantiene los controles más allá del domingo, España se verá obligada a adoptar "medidas proporcionadas" para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos, aunque por el momento no ha concretado cuáles serían esas actuaciones. El Ejecutivo confía en que "el compromiso con el proyecto europeo, el sentido común y la buena fe" prevalezcan y acusa al Gobierno italiano de generar "divisiones y conflictos estériles impulsados por motivaciones electorales internas".