Washington amplía las restricciones de visado contra el entorno de Daniel Ortega y Rosario Murillo y eleva así a más de 2.350 los funcionarios y familiares señalados por Estados Unidos, tras responsabilizar a la "dictadura" de la muerte del líder indígena Brooklyn Rivera.
El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado un nuevo paquete de sanciones, restringiendo el acceso a visado de más de 100 funcionarios de la "dictadura" de Nicaragua y sus familiares, en respuesta a la muerte en prisión del líder indígena Brooklyn Rivera, a quien Washington consideraba un preso político.
"Estados Unidos no ignorará la responsabilidad de la dictadura de Murillo-Ortega en la terrible muerte del preso político Brooklyn Rivera", señaló el Departamento de Estado en un comunicado. "Esta medida se adoptó conforme a la proclama presidencial 10309, que suspende el ingreso a Estados Unidos como inmigrantes y no inmigrantes a miembros del Gobierno de Nicaragua y a otras personas que formulen, apliquen o se beneficien de políticas o acciones que debiliten las instituciones democráticas".
El texto señala específicamente al exguerrillero y actual alto funcionario del Gobierno nicaragüense Lumberto Campbell Hooker, ya sancionado previamente, a quien acusa de haberse opuesto a que el dirigente indígena recibiera asistencia médica e, incluso, a que su familia pudiera dar sepultura a sus restos.
"La dictadura de Murillo-Ortega es enemiga de la humanidad", sostuvo el secretario de Estado, Marco Rubio, en redes sociales. "La Administración Trump no ignorará sus crímenes y brutalidad, incluida la responsabilidad singular de la dictadura en la muerte del líder de la oposición política Brooklyn Rivera".
Con estas nuevas medidas, la Administración Trump eleva a más de 2.350 el número total de funcionarios nicaragüenses y familiares afectados por restricciones de visado, en el marco de la presión que EE.UU. mantiene sobre el entorno del presidente Daniel Ortega y su vicepresidenta y esposa, Rosario Murillo.
Rivera, de 73 años y líder del partido indígena Yatama, fue detenido en septiembre de 2023 y falleció el pasado 30 de mayo en un hospital de Managua, tras haber sido ingresado por complicaciones respiratorias.
Washington asegura que, con estas medidas, se busca que los señalados rindan cuentas por las violaciones de derechos humanos cometidas en el país centroamericano y reitera su apoyo al pueblo nicaragüense en su aspiración de "una Nicaragua libre", según el Departamento de Estado. Como es habitual, al margen de Campbell Hooker, no se ha identificado a los sancionados, por cuestiones de privacidad.