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Qué gana Irán con el acuerdo firmado por Trump para poner fin a la guerra

FILE: Simpatizantes del régimen agitan banderas iraníes y un retrato del ayatolá Mojtaba Jamenei y de su padre muerto en una plaza de Teherán, 29 de mayo de 2026
ARCHIVO: Manifestantes progubernamentales agitan banderas iraníes y un retrato del ayatolá Mojtaba Jamenei y de su padre asesinado en una plaza de Teherán, 29 de mayo de 2026 Derechos de autor  AP Photo
Derechos de autor AP Photo
Por Aleksandar Brezar
Publicado última actualización
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El acuerdo firmado por Trump y Pezeshkian reabre el estrecho de Ormuz y abre una nueva ronda de negociaciones, mientras crecen las dudas sobre si Teherán ha salido reforzado.

El acuerdo marco entre Estados Unidos e Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y devolver a los dos adversarios a la mesa de negociación sobre el programa nuclear de Teherán se firmó el miércoles, en medio de versiones contradictorias y una creciente confusión sobre su contenido.

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Pese a un anuncio anterior de que el acuerdo se rubricaría en una ceremonia en Suiza el viernes, el presidente estadounidense Donald Trump firmó una copia física del texto mientras cenaba con el presidente francés Emmanuel Macron en el Palacio de Versalles.

En Teherán, el presidente Masoud Pezeshkian también firmó el documento el miércoles, según la agencia oficial IRNA, que difundió una imagen en la que se le ve mostrando el acuerdo con su firma junto a la de Trump.

Al margen del nuevo flujo de ingresos petroleros para Irán, las dos partes parecen estar de nuevo donde estaban a comienzos de este año, antes de que Israel y Estados Unidos lanzaran su intervención y desencadenaran ataques iraníes contra países vecinos, que han dejado miles de muertos en toda la región, han provocado una crisis energética mundial y han sacudido la economía global.

Irán y Estados Unidos entran ahora en un periodo de 60 días de negociaciones, con la incógnita de si Trump logrará arrancar un acuerdo mejor para Estados Unidos que el pacto nuclear de 2015 que hizo saltar por los aires hace ocho años.

Mientras tanto, Teherán ya ha logrado importantes concesiones a su favor, ya que la República Islámica habría arrancado otro impulso a sus arcas en forma de un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares.

Estos son los principales puntos, a partir de los detalles difundidos por responsables estadounidenses, medios estatales iraníes y análisis independientes que comparan los documentos disponibles y las declaraciones de ambas partes.

Ni Washington ni Teherán han publicado oficialmente el texto del acuerdo, varios medios han difundido lo queparecen ser versiones filtradas, y el ISW-CTP advirtió de que su evaluación se basa en esas copias no oficiales.

Quién sale ganando

El texto filtrado del acuerdo, si es exacto, sugiere que Teherán ha salido del conflicto en una posición estratégica más fuerte de lo que da a entender la presentación del pacto, según el último análisis del laboratorio de ideas Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW).

El ISW señaló que los términos conocidos otorgarían a Irán un alivio económico considerable que probablemente utilizará para intentar recomponer sus programas de misiles, drones y nuclear, así como su red regional de grupos aliados.

El centro de estudios afirmó que no aprecia indicios de que los responsables iraníes estén dispuestos a hacer concesiones en las cuestiones nuclearesque deberán resolverse en cualquier acuerdo definitivo, pese a la perspectiva de un mayor alivio económico ligado a su consecución.

Los responsables iraníes y los medios estatales presentan en gran medida el acuerdo como una victoria que formaliza las ganancias militares de Irán. El canal en inglés 'Press TV' sostuvo el martes que el memorando firmado representa "la codificación política de una realidad en el campo de batalla", según el ISW.

Reanudar el flujo de petróleo

En virtud del acuerdo, se reabrirá el estrecho de Ormuz y Estados Unidos levantará su bloqueo de los puertos iraníes, lo que debería abaratar los precios de la gasolina.

El paso por el estrecho será gratuito durante 60 días y el pacto no descarta la imposición de tasas después de ese periodo, según responsables estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato para detallar el borrador, que Washington aún no ha publicado oficialmente.

El cierre del estrecho por parte de Irán, por donde antes de la guerra transitaba en torno a una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo, resultó ser quizá su arma más poderosa.

Hizo subir los precios mundiales de los carburantes, encareció los alimentos y otros productos como los fertilizantes y despertó el temor a una posible crisis del transporte aéreo antes de la temporada de vacaciones de verano.

ARCHIVO: Petroleros y buques de carga en el golfo de Omán, en las rutas marítimas del estrecho de Ormuz, 16 de junio de 2026
ARCHIVO: Petroleros y buques de carga en el golfo de Omán, en las rutas marítimas del estrecho de Ormuz, 16 de junio de 2026 AP Photo

El ISW considera que Irán tratará probablemente de explotar el lenguaje ambiguo del acuerdo para mantener un control efectivo sobre el tráfico marítimo en el estrecho.

El centro de estudios señala que el texto conocido no prohíbe explícitamente a Irán "gestionar" el paso, lo que significa que Teherán podría seguir exigiendo que los buques utilicen su esquema de separación del tráfico en aguas territoriales iraníes y paguen tasas a la Marina de los Guardianes de la Revolución, el mismo arreglo que Washington ha sancionado anteriormente por ilegal.

Con el acuerdo sobre la mesa, la República Islámica ha sobrevivido al intento más serio hasta la fecha de Israel y Estados Unidos de derrocar al régimen, pese al estruendo de las primeras andanadas de la guerra, que mataron al ayatolá Alí Jamenei y a otros altos cargos.

Irán volverá a vender petróleo libremente y a "rebajar" su uranio

El acuerdo suspende de inmediato, aunque no elimina, las sanciones que Trump impuso a las exportaciones de petróleo iraní, lo que permite a Irán volver a vender crudo en el mercado mundial y recuperar una fuente de ingresos valorada en miles de millones.

El año pasado, Teherán ingresó unos 45.000 millones de dólares por la venta de petróleo. Pero solo tenía un gran comprador, China, y tenía que enviar su crudo a través de una flota fantasma de petroleros para eludir las sanciones, lo que mermaba sus beneficios. Bajo el bloqueo desde abril, sus exportaciones se han reducido casi a la nada.

Con la exención, Irán probablemente podrá encontrar más clientes y vender su petróleo a precios más altos.

El borrador de acuerdo establece que el uranio altamente enriquecido de Irán sea "rebajado" o diluido bajo la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), sin aportar más detalles. Quedan por delante negociaciones sobre otras restricciones al programa nuclear de Teherán.

ARCHIVO: Vista exterior de la planta de producción de agua pesada de Arak, a 360 km al suroeste de Teherán, en una foto de archivo del 27 de octubre de 2004
ARCHIVO: Vista exterior de la planta de producción de agua pesada de Arak, a 360 km al suroeste de Teherán, en una foto de archivo del 27 de octubre de 2004 AP Photo

Trump se retiró de un anterior acuerdo nuclear con las potencias mundiales, que criticó por proporcionar un enorme dividendo económico a Irán. El acuerdo provisional plantea incentivos aún más lucrativos si Irán alcanza un nuevo pacto nuclear. Uno de ellos es el levantamiento eventual de todas las sanciones internacionales, algo que parece ir más allá del acuerdo de 2015.

Ese pacto levantó los embargos relacionados con el programa nuclear iraní, pero mantuvo otros vinculados al supuesto apoyo de Teherán al terrorismo y a violaciones de derechos humanos, según Estados Unidos. El acuerdo provisional también promete un fondo de 300.000 millones de dólares para la reconstrucción de la posguerra. No está claro de dónde saldrá ese dinero, pero Trump afirmó que, por ahora, Estados Unidos no contribuirá.

Para hacerse una idea de la magnitud extraordinaria de ese fondo, el Banco Mundial calcula que Siria, tras 13 años de guerra civil, necesita 215.000 millones de dólares para su reconstrucción. La Franja de Gaza, devastada en gran medida por dos años de guerra entre Israel y Hamás, precisa 53.000 millones.

El pacto también promete descongelar miles de millones de dólares en activos iraníes retenidos en el extranjero mediante un procedimiento que ambas partes deberán acordar, según el texto facilitado por responsables estadounidenses.

El ISW concluye además que Irán ha estructurado el acuerdo específicamente para limitar la capacidad de Washington de volver a ejercer presión durante el periodo de 60 días de negociación, lo que dificultará que Estados Unidos arranque nuevas concesiones antes de alcanzar un acuerdo definitivo.

Los misiles iraníes y el apoyo a sus aliados quedan fuera de la negociación

El Gobierno de Trump afirmó reiteradamente que sus objetivos de guerra pasaban por "aniquilar" el arsenal de misiles de Irán, "cortar de raíz su apoyo" a los grupos armados aliados en la región, "destruir por completo su Armada" y garantizar que nunca adquiera un arma nuclear.

Se cree que las siete semanas de bombardeos estadounidenses e israelíes han dañado gravemente el arsenal de misiles iraní y sus instalaciones de producción, así como otras partes de su aparato militar.

Simpatizantes hutíes levantan un cartel de su líder Abdul Malik al Houthi y otro criticando al presidente Donald Trump durante una manifestación en Saná, 16 de junio de 2026
Simpatizantes hutíes levantan un cartel de su líder Abdul Malik al Houthi y otro criticando al presidente Donald Trump durante una manifestación en Saná, 16 de junio de 2026 AP Photo

La magnitud de esos daños se desconoce y, de hecho, Irán siguió disparando contra Israel hasta la semana pasada. Mientras tanto, los vínculos de Teherán con sus aliados armados, Hezbolá en Líbano, los hutíes en Yemen, Hamás en Gaza y las milicias chiíes en Irak, parecen tan sólidos como siempre.

Ni el arsenal de misiles ni el apoyo de Irán a sus aliados figuran sobre la mesa en las próximas negociaciones.

Relaciones tensas entre Estados Unidos e Israel

El acuerdo reclama el fin de la guerra en Líbano, donde Israel combate a Hezbolá. Sin embargo, Israel y Hezbolá no son partes del acuerdo. Irán insiste en que Israel debe retirarse de la amplia franja del sur de Líbano que ocupa, pero el pacto provisional no exige explícitamente esa retirada y solo garantiza la "integridad territorial" de Líbano.

El ISW sostiene que Teherán interpreta la cláusula que exige un alto el fuego "en todos los frentes" como una obligación para que Israel detenga sus operaciones contra Hezbolá y se retire por completo de Líbano, parte de un esfuerzo más amplio de Irán para preservar a Hezbolá asegurando lo que el centro de estudios describe como una capitulación israelí en Líbano.

Una mujer camina por su apartamento dañado en bombardeos israelíes en la ciudad portuaria sureña de Tiro, 18 de junio de 2026
Una mujer camina por su apartamento dañado en bombardeos israelíes en la ciudad portuaria sureña de Tiro, 18 de junio de 2026 AP Photo

Israel ha prometido mantener tropas en Líbano, mientras que Hezbolá asegura que seguirá resistiendo a Israel "hasta que se logre la retirada total". Los combates entre ambos podrían hacer descarrilar el acuerdo si Washington y Teherán no logran contener a sus respectivos aliados.

Israel quedó al margen de las negociaciones con Irán y la clase política israelí, de todo el arco ideológico, ha tildado el pacto de desastre, dirigiendo su furia contra el primer ministro Benjamín Netanyahu. Las tensiones entre Trump y Netanyahu han aflorado en ocasiones en público, incluso cuando el presidente estadounidense calificó al dirigente israelí de "loco".

En la cumbre del G7 en Francia esta semana, Trump afirmó que Netanyahu "tiene que ser más responsable con respecto a Líbano". Netanyahu afronta ahora una situación precaria ante las elecciones nacionales previstas para finales de este año. Su relación con Trump puede obligarle a rebajar una campaña militar en Líbano que cuenta con un amplio respaldo en Israel.

Mucho dependerá del acuerdo final

El acuerdo de 2015 negociado por la Administración Obama limitó de forma estricta el programa nuclear iraní durante 15 años. Durante ese periodo, Irán solo podía enriquecer uranio a un nivel bajo, muy por debajo de lo necesario para fabricar un arma.

ARCHIVO: Un bombardero B-2 llega a la base aérea de Whiteman (Misuri) el 22 de junio de 2025 tras regresar de un ataque masivo contra instalaciones nucleares iraníes
ARCHIVO: Un bombardero B-2 llega a la base aérea de Whiteman (Misuri) el 22 de junio de 2025 tras regresar de un ataque masivo contra instalaciones nucleares iraníes AP Photo

Solo podía almacenar 300 kilogramos de material y tuvo que reducir drásticamente el número de centrifugadoras dedicadas al enriquecimiento. Además, quedó sometido a inspecciones más estrictas del OIEA.

Una de las principales críticas era el límite temporal de 15 años, tras el cual, según los detractores, Irán podría aumentar rápidamente su capacidad para producir una bomba. Irán insiste en que su programa nuclear tiene fines pacíficos. La gran incógnita ahora es si Estados Unidos logrará imponer límites más estrictos a largo plazo.

Fuentes adicionales • AP

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