"Cualquier entidad que facilite el blanqueo de capitales en nombre de Irán será expulsada del sistema del dólar estadounidense", afirmó este lunes el secretario del Tesoro de Estados Unidos Scott Bessent.
Estados Unidos pone en marcha una ofensiva para aislar económicamente a Irán, bajo el nombre de 'Operation Economic Outcast', mientras Washington trata de cortar las vías de financiación de Teherán en plena guerra.
En una rueda de prensa el lunes, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, presentó una nueva "campaña sin precedentes" contra Irán y sus "facilitadores", que describió como una "ofensiva económica" destinada a aislar al régimen iraní.
"El Tesoro ha trazado cada nodo, cada intermediario y cada red que Irán ha utilizado para vender petróleo de contrabando y eludir las sanciones", afirmó. "Desde hoy, las acciones del Tesoro y de otros organismos apretarán el cerco y bloquearán cualquier posible fuente de ingresos que financie a los Guardianes de la Revolución y al malvado régimen iraní".
"Cualquier entidad que facilite el blanqueo de capitales en nombre de Irán será excluida del sistema del dólar estadounidense", añadió. Bessent agregó que el presidente estadounidense Donald Trump está contactando ahora con líderes mundiales no especificados para pedirles que dejen de trabajar con Irán.
Washington estrecha el cerco económico sobre Teherán
Como parte de la campaña, el Departamento del Tesoro anunció el lunes que también "ha emitido decisiones contra cinco sectores críticos, activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo, que el régimen iraní utiliza para tratar de apuntalar su economía en declive". De cara al futuro, Bessent señaló que Irán se enfrenta ahora a "una elección muy clara".
"Un aislamiento global total y una economía de subsistencia, o un camino de regreso a la normalidad, con la oportunidad de volver a integrarse en la economía mundial".
Tensión en el estrecho de Ormuz
La advertencia de Bessent llega unos seis meses después de que los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán marcaran el inicio de la guerra en la región, que la Administración Trump asegura que pretende impedir que Irán llegue a disponer nunca de un arma nuclear.
En los últimos meses, el conflicto ha quedado en gran medida estancado, con negociaciones que se debilitan y una disputa creciente por el control del estrecho de Ormuz.
Este paso marítimo estratégico, un cuello de botella crucial para el transporte de petróleo y gas que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo, se ha convertido en un punto de fricción en las conversaciones entre Washington y Teherán, en las que ambas partes reclaman el control del estrecho.