Organizaciones de derechos humanos aseguran que han registrado un repunte del reclutamiento forzoso desde mediados de agosto, en medio de informes de que Rusia prepara una nueva ola de movilización tras las elecciones de septiembre.
Las fuerzas de seguridad rusas están deteniendo a civiles en la calle y presionándolos para que firmen contratos militares, mientras se multiplican los indicios de que el Kremlin se prepara para una nueva oleada de movilización para su guerra total en curso contra Ucrania.
En torno a mediados de agosto, el proyecto ruso de derechos humanos Idite lesom recibió 14 solicitudes de personas que denunciaban que las fuerzas de seguridad las habían detenido y obligadas o presionadas a firmar contratos militares, ya fuera en comisarías o directamente en oficinas de reclutamiento.
El proyecto, que ayuda a los rusos a evitar participar en la guerra, señala que el repunte comenzó el diez de agosto. "En julio solo hubo redadas aisladas, ahora estamos en un pico", explicó a Euronews Ivan Chuvilyaev, representante de la iniciativa.
Los casos documentados van desde Novorossiysk hasta Birobidzhan. Se ha detenido a hombres en la vía pública con el pretexto de controles de documentación o por beber en la calle, en sus lugares de trabajo y de camino a casa.
En la región de Penza se han registrado casos desde mediados de junio. En ese mismo periodo, Idite lesom, cuyo nombre juega deliberadamente con una expresión rusa que significa 'piérdete', ha informado de siete casos de reclutas obligados o presionados para firmar contratos con el Ministerio de Defensa ruso.
Las autoridades penitenciarias también se utilizan como canal de reclutamiento. Según Chuvilyaev, representantes del Servicio Federal Penitenciario ruso buscan posibles soldados contratados en centros de detención preventiva y colonias penitenciarias.
Paralelamente, reclutadores civiles dirigen sus esfuerzos a personas con dificultades económicas, como deudores y desempleados, a través de anuncios de trabajo, agencias y contactos personales.
"Si alguien tiene problemas de dinero, los reclutadores lo encontrarán", afirmó. "La gente se da cuenta de en qué se ha metido solo cuando ya está en el frente".
Desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, a comienzos de 2022, más de 80.000 personas han pedido asesoramiento al proyecto, según Idite lesom.
¿Habrá movilización tras las elecciones?
Responsables ucranianos, incluido el presidente Volodymyr Zelenskyy, han afirmado en repetidas ocasiones que las autoridades rusas preparan una nueva ola de movilización tras las elecciones a la Duma del Estado en septiembre.
Fuentes de los servicios de inteligencia occidentales dijeron al 'Wall Street Journal' que el mes pasado se llevaron a cabo en la región de Kaliningrado ejercicios de preparación para la movilización que abarcan alojamiento, suministro de alimentos y armamento de la población.
Los medios estatales rusos informaron de otros ejercicios en la misma región en julio, que describieron como centrados en repeler ataques con drones.
Representantes de ONG que ayudan a rusos a abandonar el país también han informado de un aumento acusado de las consultas desde mediados de julio.
"Recuerda a la situación de 2022, comienzos de 2023", señaló a Euronews un coordinador de la iniciativa alemana de derechos humanos inTransit, que pidió no ser identificado.
El coordinador de inTransit añadió: "La amenaza de movilización aparece una y otra vez, casi como un estribillo, en un gran número de peticiones. La gente teme no poder marcharse más adelante si no lo hace ahora".
"También temen que puedan ser obligados a firmar un contrato, incluso si se resisten, o que se falsifique una firma en su nombre".
Según el coordinador, personas investigadas, incluso por cargos de motivación política, que aún no han sido enviadas a centros de detención preventiva, también denuncian presiones de representantes del servicio penitenciario o de los propios investigadores para que firmen contratos y vayan a la guerra, incluso quienes tienen prohibido viajar o están en arresto domiciliario.
El coordinador indicó que ahora un número creciente de rusos sin trayectoria en profesiones perseguidas por el Kremlin, como el periodismo, el trabajo en derechos humanos o el activismo contra la guerra, está planteándose abandonar el país.
Han aumentado de forma notable las solicitudes para marcharse a Georgia y Armenia, países a los que los rusos pueden entrar sin visado, y la posterior regularización en la UE por vías ordinarias.
El Registro Unificado de Expedientes Militares, puesto en marcha en mayo de 2025, ha dificultado aún más la salida. Una vez que se recibe una citación y la persona entra en el sistema, marcharse se vuelve mucho más complicado.
El coordinador de inTransit señaló: "Hay una alta probabilidad de que su salida también se vea restringida desde Bielorrusia".
"Ahora la gente entiende que, en caso de una nueva ola de movilización, puede simplemente quedarse sin vías para salir y acabar encerrada".
Moscú pierde tropas
Las bajas del Ejército ruso desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022 ascienden a aproximadamente 1,4 millones de militares, según el Estado Mayor ucraniano y el centro estadounidense de estudios estratégicos 'Centre for Strategic and International Studies' (CSIS). El CSIS estima además que hasta 450.000 habrían muerto.
Los expertos del centro de estudios calculan que en 2026 Rusia ha estado perdiendo más de 30.000 efectivos al mes, unos 3.000 más de los aproximadamente 27.000 nuevos soldados contratados que incorpora mensualmente.
El director de la CIA, John Ratcliffe, afirmó el 15 de julio en un foro de defensa en Pensilvania que la esperanza de vida media de un soldado ruso recién reclutado en la línea del frente en Ucrania es de entre 20 y 30 minutos.
El Kremlin, por lo general, no hace públicas sus pérdidas en su totalidad.
Los responsables rusos han negado que existan planes de movilización. "No necesitamos una movilización masiva en este momento; no está prevista ni se espera", declaró el viernes el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzya. Y añadió: "Hasta donde yo sé".
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó el martes los informes sobre preparativos de movilización de intentos de "agitar la situación ideológicamente" dentro de Rusia.
Rusia anunció una movilización 'parcial' el 21 de septiembre de 2022. Nunca se ha publicado ningún decreto oficial que la dé por terminada.