Las exportaciones de China pisaron el acelerador en agosto y crecieron un 25% interanual, impulsadas por la fuerte demanda internacional de automóviles y productos de alta tecnología.
Las exportaciones chinas se aceleraron en agosto, con un aumento del 25% interanual impulsado por la fuerte demanda de automóviles y bienes de alta tecnología, según informó este martes la agencia de aduanas del país.
Los datos se publican antes de la reunión prevista entre el presidente estadounidense Donald Trump y el líder chino Xi Jinping, programada para finales de septiembre, aunque Pekín no ha confirmado aún la fecha exacta de la visita.
En julio, las exportaciones habían crecido un 23,9% interanual.
Las importaciones aumentaron un 28,2% en agosto respecto al año anterior, por encima del avance del 27,5% registrado en julio. Ese comportamiento dejó a China un superávit comercial de 119.100 millones de dólares (102.400 millones de euros), frente a los 112.500 millones de dólares (96.800 millones de euros) de julio.
"China es muy competitiva en la exportación de bienes tecnológicos", afirmó Chi Lo, estratega sénior de mercado para Asia Pacífico en BNP Paribas Asset Management.
En los últimos años, el aumento de las exportaciones de vehículos eléctricos, maquinaria industrial y semiconductores ha contribuido a alimentar el sólido desempeño exportador de China en todo el mundo.
"China ha avanzado de forma agresiva en la cadena de valor y se ha convertido en un actor de primer orden en infraestructura de inteligencia artificial y automatización industrial", añadió.
China también ha soportado en gran medida las perturbaciones derivadas de la guerra en Irán mejor que muchos países y, además, ha incrementado sus exportaciones al Sudeste Asiático, América Latina y África, lo que la ha protegido del impacto sobre el conjunto de sus ventas al exterior tras el aumento de los aranceles estadounidenses.
Responsables de la política económica en Estados Unidos y Europa han expresado su preocupación por el abultado superávit comercial de China, que el año pasado se disparó hasta un récord de 1,2 billones de dólares (1,0 billones de euros).
Se espera que el comercio sea uno de los temas clave de discusión entre Trump y Xi cuando ambos líderes se reúnan. Sin embargo, el punto muerto estratégico entre China y Estados Unidos probablemente se mantendrá, señaló Lo.
"Ambas partes se tienen prácticamente como rehenes en ciertos productos estratégicos, con Estados Unidos bloqueando la venta a China de bienes tecnológicos de gama alta y China restringiendo sus exportaciones de tierras raras a Estados Unidos", dijo.
China y la Unión Europea también mantendrán en otoño reuniones comerciales a nivel ministerial, mientras la UE intenta reducir un déficit comercial con China que ronda los mil millones de euros diarios.
La UE ya aplicó en julio medidas para proteger su industria siderúrgica y ha limitado las importaciones libres de impuestos de pequeños paquetes de comercio electrónico procedentes de China. En el ámbito interno, el país sigue teniendo dificultades para reactivar su economía, ya que el consumo y la inversión se mantienen débiles tras años de crisis en el sector inmobiliario.
El domingo, China anunció una inyección de unos 54.000 millones de dólares (46.000 millones de euros) en bancos y aseguradoras estatales para ayudar a impulsar la economía.