El primer ministro polaco, Donald Tusk, reaccionó con dureza a una investigación del 'Financial Times' sobre una operación fallida de una filial de Orlen para comprar crudo venezolano y la calificó como "uno de los mayores escándalos de la historia de Polonia".
El 'Financial Times' ha revelado un caso que describe como uno de los mayores escándalos de la historia reciente de Polonia, relacionado con una operación fallida para comprar petróleo en América Latina. El caso gira en torno a un contrato firmado en noviembre de 2023 entre Orlen Trading Switzerland (OTS), filial suiza del grupo estatal polaco Orlen, y la empresa Hannon International, con sede en Dubái.
OTS debía adquirir alrededor de seis millones de barriles de crudo venezolano Merey 16 por 318 millones de euros (345 millones de dólares) y, en un plazo de cinco días, transfirió al contratista 212 millones de euros (230 millones de dólares) como anticipo.
Según la investigación del diario británico, en noviembre de 2023 un representante de OTS se habría reunido a bordo de un yate en Abu Dabi con un joven intermediario de Hannon International. Poco después, relata el 'FT', la filial del grupo estatal polaco adelantó los 212 millones de euros para la compra del crudo venezolano.
Debido a las sanciones estadounidenses, la petrolera estatal venezolana PDVSA cobraba en la criptomoneda estable USDT, por lo que Hannon trató de obtenerla a través de una cadena de intermediarios, según el 'Financial Times'. Los pagos se realizaban mediante criptomonedas vinculadas al dólar y, de acuerdo con el relato del periódico, intermediarios transportaban por las calles de Caracas, en vehículos blindados, memorias USB que contenían las claves de acceso a los fondos.
El petróleo contratado nunca llegó a Polonia y tres superpetroleros fletados por Orlen permanecieron frente a las costas de Venezuela, generando elevados costes adicionales por su inmovilización.
Según el 'Financial Times', los fondos acabaron en Dubái. En marzo de 2024, uno de los buques cargó alrededor de 500.000 barriles de fueloil, pero a finales de ese mes OTS rescindió el contrato original. Según ha podido saber el diario británico, el 15 de abril ese mismo buque, anteriormente fletado por Orlen, cargó en la terminal de José, en Venezuela, crudo pesado destinado a otro cliente, la compañía india Reliance Industries.
Orlen intenta ahora recuperar los 212 millones de euros mediante un arbitraje internacional, mientras la Fiscalía polaca mantiene abierta una investigación sobre el caso. Según el Gobierno, las pérdidas totales vinculadas a estas operaciones ascienden al menos a 370 millones de euros (1.600 millones de zlotys).
"El 'Financial Times' escribe sobre lo que califica como el mayor, o uno de los mayores escándalos en la historia de nuestro país, y hoy todo el mundo lo está leyendo. Una vergüenza ante el mundo", declaró el primer ministro polaco, Donald Tusk. El jefe del Gobierno subrayó que las pérdidas ascienden a 370 millones de euros, aunque existen otros procedimientos judiciales en marcha.
Tusk describió el mecanismo que, a su juicio, provocó unas pérdidas millonarias: "Hay negocios sucios con combustibles, hay criptomonedas. Resulta que han sido precisamente las criptomonedas las que han facilitado este negocio sucio. Intermediarios extraños: un palestino, un chino, un venezolano".
"La entrega de sumas gigantescas de dinero sin ninguna garantía de recibir combustible. Después, de hecho, prácticamente nada de combustible y, como he dicho, 370 millones de euros de pérdidas. Y Obajtek con inmunidad en el Parlamento Europeo", afirmó Tusk antes de la reunión del Consejo de Ministros.
El "triángulo mágico": criptomonedas, negocios turbios con combustibles y PiS
A juicio del primer ministro, el caso forma parte de una red de vínculos más amplia. "Todo encaja en un conjunto muy sombrío. Porque además de ese triángulo mágico, en el que están las criptomonedas, los negocios turbios con combustibles y PiS, se suman los vetos o bloqueos sistemáticos del presidente, precisamente en estos dos ámbitos: criptomonedas y combustibles", señaló.
Tusk anunció que el fiscal general presentará públicamente los detalles de los procedimientos en curso. "Ahora entiendo el comportamiento nervioso de los funcionarios de la presidencia y de los políticos de la oposición. Hoy es más fácil comprender su miedo, porque parece que, en el escándalo de Zondacrypto y en este de los combustibles, podríamos estar ante una red de negocios sucios que les supera", afirmó.
"Algunos ya han sido acusados, otros se esconden en Dubái. Eso también es bastante significativo, es otro elemento de este rompecabezas sombrío. Criptomonedas, negocios oscuros, Dubái", resumió Tusk.
Daniel Obajtek responde a las acusaciones
También se pronunció el expresidente de Orlen, Daniel Obajtek, quien señaló que la Fiscalía lleva tres años investigando el asunto. En su respuesta al artículo del 'Financial Times', destacó que, tras la rescisión del contrato por parte de la nueva dirección de Orlen Trading Switzerland, uno de los petroleros previamente fletados cargó en Venezuela crudo destinado a otro comprador.
"El 'FT' de hoy describe un aspecto importante del caso OTS: tras la rescisión del contrato de suministro de crudo por la nueva dirección de OTS, el petróleo se cargó en el buque fletado para OTS para otro destinatario. Entonces, ¿la ejecución de los contratos era posible? ¿Para qué rescindió el contrato la nueva dirección? ¿Por qué se despidió a todos los que tenían conocimiento de estas operaciones? Espero que este asunto se aclare por completo también ante un tribunal polaco", escribió Obajtek en X.
El expresidente de Orlen publicó además una infografía en la que responde, punto por punto, a las informaciones del 'Financial Times' sobre la operación de compra de crudo venezolano. En el documento, titulado 'Desmintiendo noticias falsas' ('Prostujemy fake newsy'), sostiene, entre otras cosas, que fue la actual dirección de Orlen la que rescindió los contratos de OTS y despidió a sus directivos, y asegura que ni Orlen ni OTS realizaron pagos en criptomonedas.
Obajtek recuerda además que el expresidente de OTS fue detenido por la Oficina Central de Investigación de la Policía polaca (CBŚP) en febrero de 2024 y que posteriormente, según su versión, fue puesto en libertad por los servicios dependientes del Gobierno de Donald Tusk. Añade que Emiratos Árabes Unidos no accedió a su extradición y que los procedimientos de arbitraje relacionados con la ejecución de los contratos siguen abiertos.