Loader
Encuéntranos
Publicidad

Logró subirse a un árbol: los osos atacan a personas en decenas de regiones de Rusia

Los osos se acercan cada vez más a las viviendas y a los campamentos turísticos. Foto de archivo.
Los osos se acercan mucho a viviendas y campamentos turísticos. Foto de archivo. Derechos de autor  AP Photo
Derechos de autor AP Photo
Por Dimitri Kavalerov
Publicado
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button

Al menos 11 personas han muerto, muchos han resultado heridos, cientos de ejemplares han sido abatidos y varias reservas se han cerrado al turismo; en Rusia se registra desde hace varios meses una actividad anómala de los osos pardos.

La geografía del conflicto entre los osos y las personas abarca casi la mitad del país. Desde hace meses, los animales están sembrando el terror en los 11 territorios del Lejano Oriente, en nueve regiones de Siberia, en ocho del Volga y en cinco de los Urales, y ya han llegado al distrito federal Noroeste, que incluye las provincias de Leningrado, Novgorod y Arcángel.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El balance del verano y del comienzo del otoño es de 11 personas fallecidas, decenas de heridos, cientos de depredadores abatidos y una alerta permanente de los servicios de emergencia. En la Siberia oriental, las informaciones sobre ataques de osos son ya habituales. Por ejemplo, el 15 de septiembre, en Buriatia, un jubilado que paseaba junto al río se salvó de milagro de un animal enfurecido al trepar a un árbol. El hombre solo pudo bajar cuando el oso fue abatido por especialistas de Burprirodnadzor.

Este caso es solo una parte de una crisis de gran alcance. Según el organismo, solo en las últimas 24 horas han llegado 24 avisos de vecinos de la república por la presencia de depredadores en zonas residenciales y escuelas. En un solo día, los inspectores estatales de caza abatieron nueve osos en distintos distritos de Buriatia y el número total de ejemplares que se han tenido que matar en la región durante la temporada ha alcanzado los 158.

¿Basta con no salir a la calle?

En la región de Krasnoyarsk, durante dos días, el 9 y el 10 de septiembre, los servicios de emergencia se vieron obligados a abatir 80 animales que trataban de entrar a la fuerza en escuelas y casas particulares. El auge de los ataques en Siberia y en Altái está provocando el cierre anticipado de grandes complejos turísticos y la suspensión de muchas rutas ecológicas en los parques nacionales. La medida se adoptó tras la muerte en Altái de una turista de 29 años, que fue arrastrada por un oso fuera de su tienda de campaña en un camping. La ayuda llegó demasiado tarde.

Del alto riesgo diario de convivencia con los osos hablan los habitantes locales. "Los osos siempre han aparecido de vez en cuando. Pero nunca de forma tan descarada y en tal número, es la primera vez", contó en una entrevista a 'Radio Svoboda' Natalia, vecina de la localidad de Podtiosovo, en la región de Krasnoyarsk. "La gente tiene miedo de salir de casa. Incluso de día, cuando me preparo para ir a la tienda más cercana, antes miro los chats locales para comprobar si alguien ha visto un oso cerca. Dos mujeres buenas y abiertas de nuestro pueblo murieron en el bosque donde habían nacido".

Natalia lamenta que tras la tragedia las autoridades no hayan tomado ninguna medida: "Ni siquiera han pasado a los niños a enseñanza a distancia. Seguimos sin alumbrado público y la administración se limita a pedir cada día a los vecinos que, en la medida de lo posible, no vayan al bosque y no estén en la calle. Pero ¿cómo se puede cumplir eso en la vida real?"

Condiciones perfectas para un ataque

Biólogos y expertos en vida silvestre coinciden en que este año se ha producido un efecto de tormenta perfecta, en el que las anomalías naturales se han sumado a problemas estructurales en la gestión de los recursos forestales.

Los expertos del Instituto de Problemas de Ecología y Evolución de la Academia de Ciencias de Rusia llaman la atención sobre la cosecha especialmente mala en la taiga, donde prácticamente no hay bayas, setas ni piñones de cedro. Desde el verano, los osos se encuentran en estado de hiperfagia, un periodo de sobrealimentación previo al invierno en el que necesitan acumular grasa para la hibernación. El instinto de supervivencia los lleva allí donde huele a comida, es decir, hacia las personas.

Todo ello se produce además en un contexto de explosión demográfica entre los depredadores. La población rusa de oso pardo es hoy excesiva y supera los 308.000 ejemplares. El biólogo Maxim Adadurov explica en los medios que en las últimas décadas la caza del oso ha dejado de ser popular y rentable, por lo que no se agotan las cuotas de captura. Los machos adultos más fuertes expulsan a los jóvenes y a los animales más débiles de las zonas con alimentos escasos, empujándolos literalmente hacia los límites de las poblaciones.

Y el zoólogo, experto en grandes depredadores de Siberia, Roman Alejin considera que los osos están perdiendo rápidamente el miedo a las personas debido a la abundancia de vertederos ilegales y contenedores de basura abiertos junto a las aldeas y los complejos turísticos. Una vez que prueba comida humana, el oso se convierte en un sinantrópico, un animal que ya no regresa a la taiga salvaje y que defenderá con agresividad su nueva fuente de alimento, atacando a cualquiera que se acerque.

¿Abatirlos no es la solución?

Ante la creciente agresividad de los osos hacia las personas, en las regiones afectadas los inspectores de caza y los grupos especiales de la Policía han pasado a trabajar las 24 horas. Desde el inicio de la temporada se han abatido en Rusia más de 530 osos peligrosos por motivos de seguridad. Para incentivar a los cazadores, las autoridades regionales están introduciendo compensaciones económicas por abatir ejemplares problemáticos.

Mientras tanto, se han declarado estados de alerta reforzada en Petropavlovsk-Kamchatski, en cinco distritos de Kuzbass y en varias zonas de Altái. En estos lugares se han organizado patrullas armadas en las calles y en las aldeas del distrito de Khorinsky, en Buriatia, donde las escuelas lindan con el bosque, las autoridades están cerrando los centros educativos de forma urgente. Los niños seguirán las clases en línea para evitar encuentros cara a cara con los depredadores.

Simular ser más grande o estar muerto

En otros centros educativos de las regiones en riesgo por la invasión de osos, se enseña a los niños cómo comportarse correctamente si se encuentran con uno de estos animales. La primera regla es no correr ni gritar, porque la carrera y el ruido pueden desencadenar el ataque. Además, un oso puede alcanzar una velocidad de hasta 60 kilómetros por hora. Los expertos de Emergencias y los guardas de caza aconsejan también hacer todo lo posible por parecer más grande de lo que se es, ya que los animales temen a quienes superan su altura. A veces basta con levantar sobre la cabeza la mochila o la chaqueta para asustar al animal. Si hay varios niños, lo mejor es agruparse para parecer un objetivo enorme y peligroso para el oso. Cuando el contacto es inevitable, los especialistas recomiendan dejarse caer boca abajo, proteger bien con las manos la nuca y la cabeza, no moverse y no hacer ruido. La primera regla es no correr ni gritar.

Con el trasfondo de esta llegada masiva inédita de osos pardos, el Ministerio ruso de Recursos Naturales Minprirody ha anunciado una recogida urgente de propuestas de las regiones para modificar la legislación federal. Las autoridades locales reclaman simplificar y acelerar al máximo el proceso de concesión de permisos para regular la población de osos. Se pretende autorizar a los expertos en caza a abrir fuego para matar en cuanto un depredador cruce el límite de una zona habitada, sin necesidad de largas autorizaciones desde Moscú.

Los biólogos advierten, sin embargo, de que abatir osos sin abordar los factores antropogénicos, en particular la eliminación de los vertederos en plena naturaleza, tiene un efecto limitado, por lo que aconsejan empezar precisamente por retirar los olores que atraen a los animales en torno a las viviendas humanas.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

Ziro y Mike, 2 perros abandonados tras morir sus dueños: "Nadie piensa en abandonar niños, pero sí animales"

Una sequía extrema agrava la situación de los animales y los agricultores en los Alpes

Los nuevos 5 grandes animales que los viajeros de naturaleza quieren ver