Tras la publicación la semana pasada de varios extractos del libro, el Palacio de Buckingham respondió con un inusual comunicado de tono contundente.
Un nuevo libro publicado el martes por el hermano de la fallecida princesa Diana ha generado titulares en todo el mundo con sus demoledoras acusaciones sobre su exmarido, hoy el rey Carlos III, y ha reabierto heridas de hace décadas en el seno de la familia real británica.
En el libro 'Swan Song: Diana, My Sister', Charles Spencer sostiene que discutió con el entonces príncipe Carlos por los planes del palacio para que los príncipes William y Harry, de entonces 15 y 12 años, caminaran detrás del féretro de su madre durante la procesión fúnebre de 1997.
Spencer afirma que dijo a Carlos que Diana, que murió en un accidente de tráfico en París a los 36 años, no habría querido que sus hijos se sometieran a aquella prueba.
Afirma que el príncipe "perdió los nervios" durante la discusión y que le dijo: "Puedes estar seguro de que la olvidaremos muy pronto".
Spencer también acusa a Carlos de sentir 'desprecio' por su exmujer y de sonar 'exultante' tras su muerte.
Tras la publicación la semana pasada de algunos extractos del libro, el Palacio de Buckingham respondió con un comunicado muy contundente, inusual para los mesurados estándares de la casa real.
"Su Majestad es consciente de que el dolor de la pérdida de un hermano puede nublar la razón, afectar al juicio y teñir la memoria de formas que otros no reconocen, incluso muchos años después de una pérdida así", señaló.
Spencer se mantiene en sus afirmaciones, insiste a la 'BBC' en que está diciendo la verdad. Sobre la réplica de la Casa Real, se preguntó: "¿Está furioso? ¿Está furioso o está avergonzado?"
Guerra de palabras
Carlos, entonces con 32 años, se casó con Lady Diana Spencer, de 20 años, en una fastuosa ceremonia en la catedral de San Pablo en 1981. La pareja se divorció en 1996, y una década después Carlos se casó con Camilla Parker Bowles, hoy la reina Camila.
Charles Spencer, el noveno conde Spencer, lleva mucho tiempo enfrentado con los Windsor por el trato dispensado a su hermana mayor.
Las tensiones entre el palacio y la familia Spencer tras su muerte se dramatizaron en la película 'The Queen' y en la serie de Netflix 'The Crown'.
En un encendido elogio fúnebre en el funeral de su hermana, Spencer prometió que su "familia de sangre" prolongaría su legado "imaginativo y amoroso" al criar a sus dos hijos. El discurso fue ampliamente interpretado como un reproche a la familia real.
En aquel momento, muchos en Reino Unido y fuera del país consideraban que Isabel II y los demás miembros de la realeza tardaban demasiado en reconocer la oleada mundial de dolor por la muerte de Diana y que la monarquía estaba profundamente desconectada del estado de ánimo de la opinión pública.
El trato de la prensa al príncipe Harry
La familia real ha pasado décadas tratando de dejar atrás aquel periodo de crisis. El estilo más cercano y afable de William y Harry y, en los últimos años, del rey, es una herencia de aquella época.
En su libro, Spencer también critica a la familia real por lo que describe como una "falta de cuidado evidente" hacia el entonces Harry, de 12 años.
Relata lo diminuto, frágil y desolado que veía a su sobrino tras el funeral.
"Necesitaba los abrazos de Diana, por supuesto, y se le negarían para siempre", escribe. "Pero en lugar de calma y protección, se le permitió perder el control".
Algunos críticos se preguntan por qué Spencer ha considerado necesario reabrir ese dolor y ese trauma 30 años después.
El aristócrata explica que quería dejar por escrito sus propios pensamientos y recuerdos sobre Diana, "de una vez por todas, en lugar de tener de nuevo la incomodidad de leer las opiniones de otros, muchas de ellas basadas en falsedades".
Preguntado por si la relación entre la prensa y Harry y su esposa, Meghan, refleja la forma en que los medios trataron a su hermana, Spencer dijo a la 'BBC': "(Diana) fue realmente abatida por todas aquellas críticas. Supongo que es una pena cuando ahora veo ecos de aquello".
Penguin Press ha señalado que el libro se publicará a escala mundial y se traducirá a 12 idiomas.