Trump exhibió la reciente intervención en Venezuela como el modelo de la contundencia con la que piensa actuar en el hemisferio, al tiempo que garantizó que mantendrá el cerco económico sobre La Habana hasta forzar la caída del régimen cubano.
La intervención de Donald Trump ante la Asamblea General de la ONU hizo una clara advertencia de trazo geopolítico para América Latina: Washington responderá con músculo militar a cualquier escenario que comprometa la estabilidad o los intereses de la superpotencia.
Desde la tribuna de la ONU, el mandatario estadounidense no dudó en reafirmar la vigencia de la Doctrina Monroe, situando de nuevo a América Latina bajo la órbita de influencia directa de Washington.
"Estados Unidos ya no dejará que las amenazas prosperen en ninguna parte de la región. Si la situación lo exige, aplicaremos nuestra fuerza militar sin parangón para resguardar el país", subrayó durante su alocución.
El precedente venezolano y la justicia del vencedor
Durante su intervención, exhibió el viraje forzado en Venezuela como prueba de la determinación de su Gobierno y ratificó su compromiso de extremar la asfixia financiera contra Cuba hasta lograr el colapso definitivo del sistema revolucionario.
Trump presentó las recientes maniobras en Venezuela como la prueba del nuevo rumbo en el continente, alardeando de la operación militar que terminó con la detención de Nicolás Maduro,a quien tachó en su discurso de "dictador y criminal", ante la presencia de la mandataria interina, Delcy Rodríguez.
Asimismo, el presidente celebró el histórico acuerdo energético suscrito semanas atrás con el nuevo Gobierno venezolano, reivindicando con dureza el beneficio obtenido por Estados Unidos: "Al vencedor le pertenecen los despojos".
Trump arremete contra Cuba
En su embestida contra el Gobierno cubano, Trump garantizó que mantendrá la asfixia económica sobre la isla hasta forzar su colapso. "Está bajo la presión más feroz que haya conocido jamás. Caerá", proclamó justo antes de que la delegación del país caribeño abandonara la sala en señal de repulsa.
Tras augurar que "la libertad llegará a Cuba" mientras "el comunismo nunca llegará a Estados Unidos", el presidente dirigió sus dardos hacia la política doméstica, acusando a La Habana de tejer alianzas durante décadas con la izquierda radical estadounidense, citando explícitamente a grupos como Antifa y a los Socialistas Democráticos de América, formación del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
Aviso a México y combate al terrorismo en la frontera
El discurso reservó asimismo un severo aviso para México por la crisis del narcotráfico. Aún reconociendo la buena sintonía con la presidenta Claudia Sheinbaum, Trump tildó al país de "epicentro" del crimen organizado y consideró "inaceptable" la vulnerabilidad de una frontera de 2.000 millas, unos 3.200 kilómetros, con un territorio controlado por cárteles enemigos.
Reafirmando la designación de los cárteles como organizaciones terroristas adoptada el pasado año, el mandatario estadounidense los situó al nivel del Estado Islámico y reclamó que sus integrantes reciban el trato propio de un conflicto bélico, abogando formalmente por la "ejecución, exilio o captura" de sus combatientes.
Trump alardea de ser el artífice de la paz
En un alarde de triunfalismo geopolítico, Trump reivindicó en la cumbre internacional su balance de gestión, asegurando haber llevado la paz a la práctica frente al simple discurso del foro multilateral.
Respecto a Oriente Medio, Trump presumió del golpe asestado a Teherán, asegurando que la República Islámica ha dejado de ser el "promotor número uno del terrorismo" mientras los buques estadounidenses extraen "millones de barriles" por el estrecho de Ormuz.
Tras situar al régimen iraní ante la encrucijada de negociar o ser "aniquilado", el mandatario demoró cualquier desenlace al escenario posterior a las elecciones de medio mandato: "Creo que llegaremos a un acuerdo justo después de las elecciones".
"Mientras otros hablaban de paz, yo la he hecho real. Otros dieron la espalda a los peligros, pero yo salí a su encuentro. Estados Unidos ofreció acción donde otros solo prometían fuerza, yo la desplegué para situar a nuestro país en la cima del poder mundial", aseveró el presidente de Estados Unidos.