El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que sería "un gran honor" para él "tomar Cuba", en medio del aumento de las tensiones entre Washington y La Habana por el bloqueo energético que afecta a la isla.
"Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera", declaró Trump a periodistas en el Despacho Oval". Quiero decir liberarla, o tomarla", precisó el mandatario estadounidense.
Las declaraciones se producen en un contexto de grave crisis energética en Cuba, donde este lunes se registró un apagón generalizado, según la compañía eléctrica nacional. La situación ha agravado las dificultades económicas que atraviesa la isla, marcada por la escasez de combustible y los problemas estructurales de su sistema eléctrico.
Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba han estado históricamente marcadas por décadas de embargo económico, sanciones y tensiones políticas desde la ruptura diplomática tras la revolución de 1959. En los últimos años, el endurecimiento de las medidas estadounidenses ha incrementado la presión sobre el Gobierno cubano y ha contribuido al deterioro de las condiciones de vida en el país.
Las palabras de Trump llegan además en un momento de creciente debate internacional sobre la política de Washington hacia Cuba y el impacto humanitario de las sanciones, en un escenario regional y global marcado por nuevas tensiones geopolíticas.