Un informe de Eurostat constata el sorpasso del ferrocarril en la cuota de movilidad de pasajeros del bloque. En este 2026, los datos oficiales confirman que el coche mantiene un dominio del 69,2% de los viajes, mientras el transporte aéreo se consolida como el sector de mayor crecimiento.
En avión, en tren o en coche... ¿están cambiando los europeos su forma de desplazarse? Según los últimos datos de Eurostat, la respuesta parece ser que sí, aunque de forma lenta. Aun así, el coche sigue siendo con diferencia la forma de viajar preferida en el continente.
Los coches concentraron el 69,2% de todos los desplazamientos de pasajeros en la UE en 2024. Sigue siendo, con mucha diferencia, el modo más habitual para moverse, pero su cuota se ha ido reduciendo poco a poco.
Por primera vez desde 2014, el tren ha superado al autobús, los autocares y los trolebuses. El ferrocarril ha avanzado hasta el 7,5% de todos los viajes, por delante de los autobuses, que se quedan en el 7,3%.
Se trata de un cruce modesto, ambos modos siguen muy por detrás del coche, pero marca un hito que no se veía desde hace una década. Los desplazamientos por mar siguen siendo la parte más reducida, prácticamente sin cambios, con un 0,4%.
Si se mira una década atrás, el panorama se aclara. Ningún modo de transporte ha crecido más que el avión, que gana 3,6 puntos porcentuales desde 2014.
Es un incremento muy superior al del ferrocarril, que solo suma 0,9 puntos en el mismo periodo, un segundo cambio más discreto que acompaña al hito del tren por delante del autobús que ahora acapara titulares.
El coche, por su parte, cede 2,9 puntos en la última década y el autobús pierde 1,3. En conjunto, la tendencia es clara, se realizan menos viajes por carretera y más en tren y en avión, aunque el automóvil mantiene una ventaja abrumadora sobre el resto.
Cómo cambian los hábitos de viaje según el país
Si se desciende al detalle de cada país, las medias de la UE se desdibujan en relatos nacionales muy distintos.
Los lituanos dependen del coche más que nadie en la UE, con el 83,7% de sus desplazamientos por carretera. Países Bajos, con un 77%, y Finlandia, con algo más del 75%, no se quedan lejos, y las tres figuran entre las naciones del bloque más dependientes del automóvil.
Volar, en cambio, es casi una forma de vida en Croacia, donde representa casi la mitad de todos los desplazamientos, el 45,6 %, probablemente como consecuencia de su geografía costera e insular y de su fuerte dependencia del turismo. Bulgaria, con un 30,3%, y Chipre, con un 25,3%, también figuran entre los países de la UE más dependientes del transporte aéreo, por motivos similares.
El tren tiene mayor peso en Hungría, con el 11,3% de todos los viajes, y en Austria, con algo más del 10%. El autobús conserva su posición más fuerte en Malta, Irlanda y Hungría, países en los que las redes ferroviarias son relativamente limitadas.
En cuanto a los desplazamientos por mar, son los países insulares y costeros los que van en cabeza, Estonia, Malta y Croacia, aunque incluso allí representan solo una pequeña fracción del total de viajes.