La presidenta del Congreso había expulsado a la diputada popular por mostrar el bote tóxico en el hemiciclo, incumpliendo la normativa. Un ala de la Cámara Baja ha tenido que ser parcialmente desalojada después de que un trabajador de este partido intentase vaciarlo en un lavabo.
Un trabajador del Partido Popular ha admitido, en declaraciones a 'El País', ser el causante del desalojo parcial de dos edificios de ampliación del Congreso (incluyendo tres baños, una cocina, un comedor y los despachos de Vox) tratando de vaciar el 'spray' de gas pimienta que la diputada Anabel Vázquez exhibió en el propio hemiciclo, después de asegurar que estaba vacío.
"Ana lo traía vaciado", ha asegurado el empleado de los populares según recoge este diario. "Me dice: 'Lávalo', por si tenía restos por fuera. He ido a mi zona de trabajo, lo he lavado bien. Lo he tocado y lo he accionado sin querer. Quedaba un poquillo, me he ido a otro baño y ya no tenía nada".
Minutos antes, la presidenta de la Cámara Baja, Francina Armengol, había ordenado la expulsión del hemiciclo de la diputada ourensana después de que esta exhibiese el bote mientras interpelaba al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, asegurando que el arma -catalogada así por el propio reglamento- se ha convertido en un objeto cotidiano con el que las mujeres y los niños de la ciudad autónoma se ven obligados a utilizar.
Una diplomática mauritana intoxicada mientras desalojaban dos ampliaciones del Congreso
Funcionarios del Congreso de los Diputados han tenido que desalojar y precintar un pasillo del edificio, además de las instalaciones mencionadas, y han pedido a los periodistas salir de las inmediaciones por el fuerte olor después de que se haya vaciado el arma. Al menos una mujer ha tenido que ser atendida tras sufrir síntomas vinculados al gas tóxico. Se trata de una persona que forma parte de la delegación diplomática de Mauritania que estaba de visita oficial.
Tras la respuesta del ministro, Armengol interrumpió la sesión para exigir a la diputada que abandonara su escaño y se retirara del salón de plenos. Amparándose en el artículo 101 del reglamento parlamentario, la presidenta argumentó la prohibición de introducir armas en la Cámara, clasificando el spray de defensa personal dentro de esta categoría. Fuentes parlamentarias defienden la decisión de la Mesa recordando que, según el Reglamento de Armas, este tipo de aerosoles entran en la tipología de armas de gas.
Por su parte, desde las filas populares tacharon la medida de "surrealista" y anunciaron que recurrirán la sanción. La propia Ana Vázquez explicó en los pasillos del Congreso que el envase estaba vacío, defendiendo que se trata de un artículo de venta libre que muchas mujeres utilizan para su protección cotidiana y cuya exhibición, a su juicio, no vulneraba las normas de seguridad del hemiciclo.