El máximo responsable de la diplomacia europea también presionó a Teherán por el aumento de ejecuciones, en una semana de reuniones en Nueva York en la que el bloque reclama respeto a la Carta de la ONU y a la libertad de navegación.
La jefa de la política exterior de la UE, Kaja Kallas, se ha reunido con el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, donde ambos han abordado vías diplomáticas para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán y reabrir por completo el estrecho de Ormuz.
En un mensaje en X tras el encuentro, Kallas señaló que los barcos no deberían tener que pagar para atravesar el estrecho una vez que termine el conflicto. Recordó que antes de la guerra no se cobraban peajes ni tasas y subrayó que la navegación debe ser "libre y sin obstáculos" tanto en Ormuz como en el estrecho de Bab al Mandab, en el extremo sur del mar Rojo.
Kallas indicó asimismo que había abordado con Araghchi la represión dentro de Irán, señalando un fuerte aumento de las ejecuciones y las condenas a muerte. La reunión de Kallas se produjo mientras negociadores estadounidenses e iraníes mantenían conversaciones indirectas al margen de la Asamblea.
Los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner participaron por parte de Estados Unidos, y Araghchi encabezó la delegación iraní. Witkoff afirmó que las partes habían "concluido con éxito una ronda de conversaciones" y que se espera otra en breve.
En su discurso ante la Asamblea General, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que se enfrentaba a una "gran decisión" sobre si llegar o no a un acuerdo con Irán. Pero la distancia entre las posiciones sigue siendo grande.
El Parlamento iraní ha aprobado normas para multar a los barcos que crucen el estrecho sin autorización, una medida que choca con el llamamiento de Kallas a un paso libre de peajes. Las fuerzas hutíes respaldadas por Irán también han intensificado sus ataques contra Arabia Saudí, abriendo un segundo frente en la guerra iniciada en febrero.
Irán acusa a Europa de 'doble rasero'
Araghchi también se ha reunido en Nueva York con el ministro de Exteriores neerlandés, Tom de Bruijn, según su canal de Telegram. Durante el encuentro, Araghchi criticó duramente "los dobles raseros de los países europeos" en relación con la evolución regional, señalando en concreto su silencio y actitud complaciente ante las "acciones agresivas y los crímenes" cometidos por Estados Unidos e Israel contra Irán, según el comunicado.
"El ministro de Exteriores [Araghchi] señaló que los países europeos no pueden, por una parte, proclamar que defienden el Estado de derecho y los derechos humanos y, por otra, permanecer indiferentes ante, o incluso apoyar, la agresión militar flagrante de Estados Unidos e Israel contra Irán", añadía.
De Bruijn subrayó la importancia de la diplomacia y expuso la visión de su país sobre la evolución regional y las relaciones entre Irán y Europa.
El Servicio Europeo de Acción Exterior asegura que Kallas ha viajado a Nueva York con un mensaje claro y unido, el derecho internacional y la Carta de la ONU deben respetarse, la soberanía y la integridad territorial han de ser respetadas y las violaciones del derecho internacional no pueden quedar impunes.
Kallas, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, representaron al bloque en la octava reunión trilateral con la Unión Africana y las Naciones Unidas el domingo, y los tres mantuvieron además conversaciones con el secretario general de la ONU, António Guterres.
El martes, los tres dirigentes de la UE asistieron a la apertura del Debate General. Después, Kallas copresidió junto con Ucrania, Francia y Rumanía un acto de alto nivel sobre la seguridad alimentaria mundial y el mar Negro. El miércoles copresidirá la reunión anual de ministros de Exteriores de la UE y de América Latina y el Caribe (CELAC) junto con el ministro de Exteriores de Uruguay, así como un acto ministerial sobre seguridad marítima.
La sesión de este año se celebra bajo el lema "Restaurar la confianza, gestionar la transformación, unas Naciones Unidas al servicio de todos". Se espera que casi 130 jefes de Estado y de Gobierno intervengan durante el Debate General, que se prolongará hasta el 28 de septiembre.