Grecia registró 43.339 nacimientos entre enero y agosto de 2026. Los datos apuntan a una desaceleración de la caída, aunque el país aún podría cerrar el año con menos nacimientos que en 2025.
Los datos de las inscripciones en los registros civiles de los primeros ocho meses de 2026 apuntan a un primer indicio de desaceleración de la fuerte caída de los nacimientos que se viene registrando en Grecia en los últimos años.
Entre enero y agosto se registraron 43.339 nacimientos. Si el mismo ritmo se mantiene hasta final de año, la cifra se situaría en unos 65.000. No obstante, se espera que el resultado final sea algo más elevado, ya que los nacimientos tradicionalmente se contabilizan en mayor número hacia el cierre del año.
En cualquier caso, todo apunta a que 2026 terminará con menos nacimientos que 2025, aunque la diferencia parece claramente menor que en los años anteriores. En 2025 se registraron 66.532 nacimientos, frente a 69.675 en 2024, 72.244 en 2023 y 77.106 en 2022. En 2021 los nacimientos habían alcanzado los 86.390.
Esta evolución refleja un cambio importante en el ritmo de la caída. Desde 2021, los nacimientos se reducían casi cada año en varios miles. Con los datos disponibles hasta ahora, en 2026 el retroceso parece moderarse de forma significativa. Se trata, por tanto, de una evolución que puede interpretarse como un indicio de estabilización, aunque por sí sola no basta para hablar de una inversión de la tendencia demográfica.
El próximo periodo será decisivo, ya que permitirá comprobar si esta evolución se mantiene en los próximos años o si responde a una variación temporal. En cualquier caso, los aproximadamente 65.000-66.000 nacimientos que se esperan para 2026 siguen situándose en un nivel especialmente bajo en comparación con la década anterior.
Las políticas para la familia, en el centro del debate
La evolución de los nacimientos se produce en un periodo en el que se ha desplegado una batería de medidas de apoyo a las familias, que van desde la prestación por nacimiento y las rebajas fiscales hasta los permisos parentales, las ayudas para guarderías y los programas de vivienda.
Paralelamente, a partir de 2027 están previstas nuevas medidas fiscales para las familias con tres hijos, y se incrementa la prestación por nacimiento para el cuarto hijo y los siguientes. Entre las medidas figuran también una cuenta de inversión para menores e incentivos adicionales de vivienda para las familias numerosas.
La incógnita ahora es si la desaceleración de la caída de los nacimientos tendrá continuidad y si estas políticas de apoyo pueden influir a largo plazo en las decisiones de las parejas sobre tener hijos. Por el momento, los datos de 2026 son más bien un primer indicio que una modificación definitiva del panorama demográfico del país.