Los constantes ataques aéreos de Rusia agravan el déficit de Ucrania. Con costes al alza, Kiev reclama a sus socios europeos usar los activos rusos congelados.
Ucrania ha instado a la Unión Europea a recurrir a los activos rusos inmovilizados para ayudar a cubrir el déficit financiero y militar del país el próximo año, que podría alcanzar la asombrosa cifra de 78.000 millones de dólares (68.770 millones de euros) si los aliados no incrementan sus contribuciones.
El ministro de Finanzas ucraniano, Sergii Marchenko, ha lanzado este llamamiento este martes al reunirse en Bruselas con representantes de donantes internacionales e instituciones financieras.
Durante el encuentro, Marchenko defendió que recurrir al conjunto de activos rusos sería una solución tanto práctica como justa para hacer frente a los extraordinarios costes de guerra de Ucrania, proteger la sostenibilidad de su deuda y garantizar la rendición de cuentas por la agresión de Moscú, según responsables con conocimiento de las discusiones privadas.
La UE mantiene inmovilizados 210.000 millones de euros de estos activos, la mayor parte en Euroclear, un depositario con sede en Bruselas. El ministro reconoció que el asunto es políticamente delicado y animó al bloque a estudiar un marco centralizado y jurídicamente sólido.
Marchenko transmitió un mensaje similar este lunes en un panel organizado por el European Policy Centre (EPC) que examinó la idea de transferir los activos de Euroclear a un custodio perteneciente a la UE para reducir los riesgos para Bélgica.
"Necesitamos que nuestros amigos, nuestros políticos europeos, sean lo suficientemente valientes y tomen decisiones audaces", dijo el ministro en su intervención.
"Por desgracia, la guerra es más larga, la guerra es más dura, y necesitamos que se encuentre alguna resolución sobre los activos rusos congelados o que se proporcionen otros medios para que podamos sobrevivir".
La guerra ahoga los ingresos y descuadra las cuentas
Marchenko ofreció una panorámica de la grave situación financiera a la que se enfrenta Ucrania en 2027. De los 52.600 millones de dólares de ayuda financiera que necesita de los donantes, solo se han cubierto hasta ahora 20.000 millones, lo que deja un agujero de 32.600 millones. Mientras tanto, hay unos 45.000 millones de dólares en gasto de Defensa para los que los aliados no han ofrecido garantías. En conjunto, esto crea un agujero de 78.000 millones de dólares.
El ajuste presupuestario, explicó Marchenko, se ve agravado por los ataques incesantes de Rusia, que han perturbado gravemente la actividad cotidiana, paralizado las redes eléctricas, destruido fábricas e impedido la recaudación de impuestos. Moscú ha empezado recientemente a atacar los centros de datos de Ucrania para dañar su economía digital y su sistema de comunicaciones.
Al mismo tiempo, el bloqueo en el mar Negro ha dejado a los agricultores ucranianos sin las rutas marítimas que necesitan para vender su grano a clientes de todo el mundo. Las pérdidas aumentan cada día que el comercio marítimo permanece cerrado. "Es la primera vez desde 2022 que nos damos cuenta de que nuestras administraciones tributaria y aduanera están rindiendo por debajo de lo previsto", dijo el ministro.
Préstamo bajo presión
No es la primera vez que los activos del Banco Central de Rusia, inmovilizados desde febrero de 2022, se someten a examen. El año pasado, la Comisión Europea intentó canalizar estos activos hacia una línea de crédito sin intereses para Ucrania. La ingeniosa propuesta se vino abajo en diciembre en una cumbre tensa, en la que Bélgica, principal país contrario, movilizó a una mayoría en su contra.
Como plan B, los líderes de la UE acordaron crear un préstamo de apoyo de 90.000 millones de euros basado en deuda conjunta. El préstamo se ha dividido a partes iguales: 45.000 millones para 2026 y 45.000 millones para 2027. Pero la escalada de Rusia ha incrementado rápidamente la factura.
"Estamos muy satisfechos con los 90.000 millones de euros", dijo Marchenko. "Pero no es suficiente". Suecia, Países Bajos, España y Polonia, con el apoyo de los países bálticos, también han advertido de que el préstamo no bastará y han pedido "nuevas opciones" para utilizar los activos rusos.
Bélgica respondió de inmediato a esta iniciativa. Italia y Francia, dos votos clave, siguen siendo escépticos respecto a tocar los fondos soberanos, según los diplomáticos. La Comisión quiere evitar otra derrota e insiste en que la "prioridad principal" es el desembolso del préstamo de 90.000 millones de euros, frenado por el lento ritmo de reformas en el Parlamento ucraniano.
La UE exige a Kiev cumplir las reformas para desbloquear la ayuda
Los responsables de la UE están frustrados porque Ucrania pide nuevo dinero cuando no está haciendo el trabajo necesario para desbloquear la ayuda ya acordada. La comisaria europea de Ampliación, Marta Kos, remarcó este mensaje durante la conferencia de donantes de este martes.
"Nuestro mensaje a nuestros amigos ucranianos es claro: cumplan las reformas acordadas para que podamos seguir apoyándoles financieramente", dijo en su intervención inicial.
"El Gobierno, la Rada y las instituciones de toda Ucrania deben unirse en torno a este esfuerzo colectivo y actuar con determinación para llevar a cabo las reformas". Desde hace un mes, la Comisión mantiene intensas conversaciones con Ucrania y el Fondo Monetario Internacional para concretar el alcance exacto del déficit financiero.
El país señaló inicialmente un desfase de 27.000 millones de dólares en su Ministerio de Defensa para este año, pero esta cifra se ha revisado a la baja desde entonces. Marchenko centró su intervención en las necesidades para 2027, más que en las de 2026. La Comisión aún no ha validado las cifras facilitadas por Kiev.