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Combustibles por encima de los 2 euros: ¿Quién pagará la factura más alta en Portugal?

Un camión cisterna entrega combustible en una gasolinera de Braga, en el norte de Portugal, el miércoles 17 de abril de 2019
Un camión cisterna entrega combustible en una gasolinera de Braga, en el norte de Portugal, el miércoles 17 de abril de 2019 -  Derechos de autor  AP Photo/Luis Vieira
Derechos de autor AP Photo/Luis Vieira
Por Ema Gil Pires
Publicado •última actualización
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Desde la pesca a la agricultura y al transporte de mercancías y pasajeros, sectores sufren el impacto del encarecimiento del combustible en Portugal tras la guerra en Oriente Medio.

"Cualquier sector que incorpore los combustibles para el transporte por carretera en la cadena [de valor] va a tener un sobrecoste por culpa de la tendencia de aumento de los precios en los últimos meses." Quien lo afirma es Nuno Figueiredo, portavoz de DECO PROteste, organización portuguesa de defensa del consumidor, en un momento en que los precios de venta al público de estos bienes energéticos, en Portugal, se sitúan varias decenas de céntimos por encima de los registrados el día en que comenzó la guerra en Oriente Medio.

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A pesar del ligero alivio registrado en los precios de los combustibles este lunes, el seguimiento realizado por la Dirección General de Energía y Geología (DGEG) permite concluir que el 28 de febrero, fecha en que estalló el conflicto, el precio medio del gasóleo simple y de la gasolina simple 95 era de 1,596 y 1,681 euros por litro en Portugal continental, respectivamente. Casi siete meses después, el 27 de septiembre, los valores se situaban ya en 2,219 y 2,113 euros por litro, en este orden. Es decir, 62 y 43 céntimos más por litro en cada uno de estos casos.

Una realidad que se produce en un contexto de fuertes perturbaciones en los mercados petrolíferos provocadas por el conflicto librado entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha tenido como resultado daños significativos en infraestructuras energéticas y refinerías de la región de Oriente Medio. También por las restricciones a la circulación de embarcaciones en el estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba cerca del 20% del consumo mundial de petróleo.

A partir de los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre la inflación en Portugal, el portavoz de DECO PROteste destaca que, en el mes de agosto, esta tasa se aceleró hasta el 3,3%, en un fenómeno "casi en su totalidad" explicado "por el aumento del precio del gasóleo", según esta entidad. Hechas las cuentas, en ese mismo mes los precios de los productos energéticos aumentaron un 12,2% respecto al período homólogo. De este modo, sostiene Nuno Figueiredo, es posible "afirmar de forma asertiva que el efecto [de los altos precios de los combustibles] será casi transversal a toda la economía".

Sin embargo, en un momento en que "prácticamente todos dependemos directa o indirectamente de los combustibles", algunos sectores sienten "de forma más inmediata" las consecuencias de estas subidas, subraya Nuno Figueiredo en declaraciones a Euronews. En este artículo explicamos qué actividades sufrirán en mayor medida el impacto de los elevados precios registrados en las estaciones de servicio en las últimas semanas.

De la pesca a la agricultura (pero no solo)

Entre los sectores donde esos efectos podrán notarse de forma más evidente en los próximos tiempos, figura el de la pesca. Esto se debe a que "el coste de cada salida al mar, con el combustible más caro", será de entrada más elevado, por lo que "se va a reflejar más rápidamente en el precio del producto final", señala a Euronews el portavoz de la organización portuguesa de defensa del consumidor.

Lo mismo debería ocurrir con la agricultura. "Los costes se van acumulando a lo largo de todo el período de cultivo y después, más tarde, por culpa de ello, también se van a reflejar en los bolsillos de los consumidores."

En ambos casos, "el consumidor sufre indirectamente las consecuencias de los precios" de los combustibles. Incluso de forma "indirecta", debido a "toda la logística implicada" en poner los productos a disposición del cliente. "Todo tipo de transportes asociados a la industria" y a la circulación de mercancías va, por tanto, "a tener también costes añadidos", apunta Nuno Figueiredo.

"Por tanto, automáticamente, va a ser el consumidor, como el último de la cadena, quien tenga que gastar más dinero para comprar aquello que antes compraba más barato", concluye el representante de DECO PROteste.

De hecho, en declaraciones al 'Dinheiro Vivo', la Associação Nacional de Transportadores Públicos Rodoviários de Mercadorias (ANTRAM) y la Confederação dos Agricultores de Portugal (CAP) advirtieron que esta subida de los precios de los combustibles acabaría siendo pagada, en última instancia, por los consumidores.

Y en declaraciones realizadas a comienzos de septiembre a la radio 'Antena 1', cuando el precio de los combustibles superaba ya los dos euros por litro, el director general de APED - Associação Portuguesa de Empresas de Distribuição, Gonçalo Lobo Xavier, alertó igualmente de que ello se iba a "repercutir en el precio final de los bienes" a la venta en los supermercados. El efecto, sin embargo, no sería necesariamente inmediato ni total, aseguraba APED, señalando que el comercio minorista ha estado absorbiendo parte del aumento mediante "reducciones de márgenes" de lucro.

El impacto reciente en la cesta de la compra

Pese a este contexto, añade aún Nuno Figueiredo, la cesta alimentaria de 63 bienes esenciales monitorizada por esta organización portuguesa de defensa del consumidor registró, en la semana entre el 16 y el 23 de septiembre, una bajada de precio de 1,86 euros respecto a los siete días anteriores. Un "contrasentido", en palabras de Nuno Figueiredo, ya que "contrarió la tendencia de subida de los combustibles" registrada durante "tres o cuatro semanas seguidas" en el período que precedió ese análisis.

¿Y cómo se explican esas cifras? "Hay productos que bajaron de valor y que no tuvieron una relación directa, o a los que no atribuimos una relación directa, con el precio de los combustibles, de lo contrario, también habrían aumentado." El país está, por tanto, viviendo una situación en la que no se consigue "ni siquiera hacer una previsión" sobre "lo que va a pasar mañana", subraya el portavoz de DECO PROteste.

Ante este escenario, Nuno Figueiredo aconseja a los consumidores "recuperar lo que se hacía antiguamente y hacer la compra del mes", optando por ir al supermercado "en las semanas en que haya una tendencia de bajada de los valores" de la cesta. Todo ello para evitar "oscilaciones semanales" que puedan ser perjudiciales para el bolsillo.

"El mejor consejo que puede darse es intentar aprovechar momentos en que los precios han bajado, en el caso de la alimentación en concreto, e intentar comprar una cantidad mayor de aquello que es necesario", afirma el representante.

¿Transportes? "Los vehículos eléctricos lo van a notar menos"

Igual que sucederá con las mercancías, también en el transporte de pasajeros podrán sentirse los efectos de las subidas de los precios del gasóleo y de la gasolina. Especialmente en los servicios que dependen "en exclusiva" de este tipo de combustibles, explica Nuno Figueiredo a Euronews.

Lo cierto es, subraya además el portavoz de DECO PROteste, que "los vehículos eléctricos van a notar menos" estas consecuencias, aunque tampoco "la electricidad esté, propiamente, a los mejores precios".

Al 'Jornal de Negócios', Sónia Ferreira, presidenta de la Associação Nacional de Transportes de Passageiros (ANTROP), informó el 22 de septiembre de que la subida de los precios de los combustíveis puede representar un coste adicional estimado en 35 millones de euros para el sector del transporte de pasajeros en Portugal.

Las subidas también se están notando en otros sectores

Representantes de otras actividades también han venido alertando de las consecuencias que estos aumentos de precios de los combustíveis pueden llegar a tener sobre las empresas del sector. Fue el caso de la Associação dos Industriais da Construção Civil e Obras Públicas (AICCOPN) que, según el 'Jornal Económico', subrayó que esta evolución es particularmente penalizadora para la construcción, por tratarse de un área indisociable del funcionamiento de maquinaria y del transporte por carretera de materiales.

En particular, los empresarios de la terraplanación salieron a la calle la semana pasada, organizando una marcha lenta con el objetivo de alertar al Gobierno sobre las dificultades que afrontan. Los promotores de la iniciativa señalaron que el combustible representa casi el 70% del precio final presentado a los clientes y, posteriormente, de acuerdo con la 'SIC Notícias', el Ejecutivo liderado por Luís Montenegro ha aceptado extender a este sector el apoyo de 10 céntimos por litro ya en vigor para el gasóleo profesional y agrícola.

Por su parte, la AIMMAP – Associação dos Industriais Metalúrgicos, Metalomecânicos e Afins de Portugal a través de su vicepresidente ejecutivo, Rafael Campos Pereira, indicó que el coste del transporte por carretera es una de las principales preocupaciones, señalando que las empresas que operan en el sector están reduciendo márgenes para seguir siendo competitivas "en los mercados", informa 'ECO - Economia Online'.

Y a la 'RTP', el sector de la distribución de medicamentos admitió incluso limitar las entregas diarias, interrumpiéndolas los fines de semana, y estima perjuicios derivados de las subidas de los costes en sus operaciones que pueden llegar a cuatro millones de euros este año.

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