El acuerdo llega en plena presión global para regular el sector, mientras aumentan los casos de sistemas que se salen de control: OpenAI admitió que, en pruebas, su agente hackeó una web del Gobierno australiano.
El presidente estadounidense, Donald Trump, y un amplio grupo de dirigentes de empresas de inteligencia artificial han firmado este martes un acuerdo voluntario que prevé auditorías internas y externas, durante una reunión destinada a abordar los temores de los estadounidenses sobre esta tecnología y sus riesgos para la humanidad.
"Creo que estoy viendo un enorme grado de autorregulación. Y ellos entienden que tienen que autorregularse", dijo Trump a los periodistas durante una rueda de prensa improvisada frente al Ala Oeste.
Trump y el presidente de la Cámara de Representantes de EE.UU., Mike Johnson, se han reunido en la Casa Blanca con altos ejecutivos de grandes firmas tecnológicas y de inteligencia artificial que están invirtiendo cientos de miles de millones de dólares en desplegar infraestructuras de IA, incluidos centros de datos en comunidades de todo el país, que han provocado una oposición ciudadana y bipartidista.
El acuerdo ha sido firmado por Trump, el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, el director ejecutivo de Google, Sundar Pichai, el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, el presidente de OpenAI, Greg Brockman, el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, y Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, SpaceX, X y xAI, ahora parte de SpaceX.
El texto, que Trump publicó en su red social 'Truth Social' a última hora de este martes, abre la puerta a una futura regulación, pero se centra en cuatro pasos voluntarios que las empresas deberían dar.
Este detalla que las compañías implantarán "controles internos sólidos", se asociarán con un "auditor externo independiente" que evalúe si esos controles funcionan y establecerán un comité dentro del consejo de administración de cada empresa para analizar los informes de los auditores internos y externos. "Con el tiempo, puede tener sentido codificar estos pasos en leyes y regulaciones", señala el acuerdo.
Trump elogió en repetidas ocasiones a los ejecutivos por desarrollar una tecnología que, según dijo, producirá "un crecimiento increíble". La inversión en centros de datos y en los equipos informáticos asociados ha acelerado la economía y ha impulsado la bolsa, lo que ha engordado las cuentas de inversión de los estadounidenses con mayores ingresos y ha aumentado su gasto.
Sin embargo, hubo algunas notas de cautela este martes. Amodei, que ha sido una de las voces más contundentes a la hora de pedir una desaceleración en el desarrollo de la IA, afirmó: "La tecnología entraña riesgos muy reales. El mecanismo, cómo abordamos esos riesgos, sigue estando en discusión".
Trump sugirió que se nombraría a unas diez personas para formar un comité que "vigile todo el conjunto" y afirmó que el acuerdo será "moralmente vinculante". También avanzó que designará a alguien para supervisar el pacto en los próximos días, después de consultar con el sector. Algunas de las medidas recogidas en el acuerdo son actuaciones que estas empresas ya están aplicando de algún modo o a las que se habían comprometido previamente.
El acuerdo, sin embargo, no introduce un paquete legislativo que establezca responsabilidades jurídicas sólidas y una regulación clara para orientar el desarrollo de la tecnología, algo sobre lo que algunos actores del sector han dado la voz de alarma, advirtiendo de que existe la posibilidad de que llegue a superar a los seres humanos e incluso provoque su extinción en el plazo de una década.
Trump, que siempre se ha manifestado en contra de instaurar medidas de este tipo, dijo antes de la reunión que el Gobierno de EE.UU. no limitaría el desarrollo de la inteligencia artificial ni respaldaría las peticiones de 'guardrails' u otras restricciones. "Nunca sofocaré el crecimiento de una tecnología que será más grande que la revolución industrial", afirmó Trump durante la presentación de un chatbot de IA, America.gov, pensado para ayudar a los estadounidenses a navegar por los servicios del Gobierno. "No podemos sofocarla, y estamos liderando por mucho".
Trump añadió que los ejecutivos habían aceptado intentar calmar la oposición bipartidista a los centros de datos que están surgiendo en comunidades locales de todo el país mediante un mayor apoyo financiero a las escuelas locales o adoptando medidas para reducir los costes energéticos. "Van a ver que los centros de datos van a ser muy populares", dijo Trump. Si la oposición continúa, sugirió, "se verán obligados a irse al extranjero u otros lugares".
Trump presentó este martes la carrera por desarrollar la IA como una competencia global en gran medida entre Estados Unidos y China. Señaló que habría un ganador y un perdedor, sin "segundo puesto". Los dos países acordaron la semana pasada establecer un canal para gestionar incidentes relacionados con la IA durante la visita a Washington del presidente chino, Xi Jinping, pero Trump recalcó este martes que no quería cooperar demasiado con China. "No quiero hacer nada porque vamos en cabeza. ¿Por qué querría hacer nada?", dijo.