Las nuevas directrices llegan mientras el Gobierno de Trump afronta críticas por las muertes provocadas a manos de los agentes migratorios. La agencia minimiza las medidas y sostiene que solo recuerdan normas ya vigentes.
Los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) han recibido la orden de no participar en persecuciones de coches a gran velocidad y de realizar detenciones de vehículos solo si han completado una formación específica, según una nueva directriz interna emitida después de que varias personas hayan recibido disparos en encuentros con ICE.
En un memorando enviado a los agentes de la división de Operaciones de Ejecución y Deportación de ICE se les advierte de que no están autorizados a perseguir vehículos que no se detengan bajo ninguna circunstancia. En su lugar, los agentes deben anotar la información de los vehículos para poder seguir investigando, según el documento firmado por el director ejecutivo asociado de ICE, Marcos D. Charles, y fechado este miércoles.
La nueva orientación llega después de que las detenciones de vehículos iniciadas por ICE hayan derivado en varias ocasiones en situaciones de tensión cuando los conductores se han negado a colaborar o han intentado huir. Los agentes de ICE han disparado sus armas en más de una docena de estos encuentros desde el año pasado, en los que han matado al menos a cuatro personas y han herido a varias más.
El Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, se ha enfrentado a tensiones internas sobre cómo gestionar los controles de tráfico, considerados encuentros especialmente de alto riesgo. Tras los disparos mortales contra conductores en Maine y Texas el pasado julio, se ordenó a los agentes de ICE que suspendieran temporalmente la mayoría de las detenciones de vehículos.
Pero al día siguiente, Trump recurrió a las redes sociales para ordenar a la agencia que continuara con los controles de tráfico, que calificó de "una de las herramientas de lucha contra el crimen más importantes y eficaces de ICE".
ICE ha afrontado una intensa presión desde la Casa Blanca para deportar a más personas que se encuentran en el país de forma ilegal, y sus detenciones han alcanzado cifras récord. Al mismo tiempo, la rápida campaña de contrataciones de la agencia el año pasado se tradujo en que agentes poco examinados y formados salieran a la calle.
En un comunicado, ICE restó importancia al alcance del memorando, que indica que la nueva guía pretende sustituir y modificar directrices previas emitidas este año, el pasado año y en 2018. "Ocasionalmente, la dirección de ICE emite recordatorios de directrices a los agentes de las fuerzas del orden", señala el comunicado. "Los controles de vehículos y las detenciones de extranjeros en situación ilegal continúan".
El memorando indica a los directores de las oficinas de campo de ICE que deben asegurarse de que los vehículos utilizados en los controles de tráfico dispongan de luces y sirenas que, al activarse, permitan al público identificar que son vehículos policiales.
Todos los agentes presentes en una detención de vehículos también deben llevar cámaras corporales y activarlas, según la nueva guía. Además, solo los agentes que hayan completado uno de cinco cursos específicos de formación de la agencia podrán realizar estas detenciones.
Los agentes que no hayan completado esos cursos solo podrán participar en las detenciones de vehículos "en calidad de apoyo" como pasajeros y no podrán conducir ninguno de los vehículos implicados. La directriz, sin embargo, permite que los agentes de ICE sigan utilizando una técnica controvertida conocida como 'pinning', definida como "usar un vehículo o una barrera física para atrapar o detener un coche", pero únicamente si han recibido formación específica.
Del mismo modo, solo los agentes formados podrán utilizar las bandas de pinchos que desinflan los neumáticos para impedir que los conductores huyan. El memorando se conoció el mismo día en que la declaración de un testigo en el juzgado puso de relieve las formas en que dos agentes de ICE implicados en una detención de vehículo, una persecución y unos disparos que hirieron a un repartidor en Austin el mes pasado no se habrían ajustado a la nueva guía.
La Fiscalía presentó un vídeo de vigilancia en el que se veía a un agente de ICE persiguiendo a Garces Perez a gran velocidad por calles residenciales después de que huyera de un primer control de tráfico, hasta alcanzarlo y dispararle, sin que hubiera ninguna cámara corporal a la vista.
Garces Perez se enfrenta a cargos federales de agresión después de que los investigadores aseguren que golpeó a un agente de ICE con el retrovisor del lado del conductor. Según las autoridades, ese agente disparó entonces contra el vehículo de Perez, hiriéndole en la espalda.
Los abogados de Garces Perez han calificado los cargos en su contra de "represalia" y han argumentado que las imágenes de la cámara no son concluyentes porque no recogen por completo el momento en que supuestamente intentó huir.