Lorenzo Salgado Araujo llevaba unos 35 años en Estados Unidos, según su familia, y se suma a una lista creciente de personas asesinadas a manos de los agentes migratorios en la segunda Administración Trump. La congresista Sylvia Garcia ha pedido una investigación independiente de los hechos.
Un inmigrante mexicano en suelo estadounidense, Lorenzo Salgado Araujo, ha muerto a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la ciudad texana de Houston. Según la versión emitida por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos, los hechos han ocurrido después de que este último le disparase por tratar de huir con su vehículo durante una redada antimigratoria.
Se trata de la segunda muerte ocurrida este año a manos de estos agentes después de que Renée Good falleciese por disparos en la cabeza en circunstancias similares en la ciudad de Mineápolis. También marca, como mínimo, la octava muerte a manos del ICE desde la segunda Administración Trump, durante la cual los agentes han llegado a disparar a una veintena de personas en sus coches. De acuerdo con el DHS, supervisor del ICE, Salgado falleció por sus heridas en un centro hospitalario al que fue trasladado.
La congresista demócrata Sylvia García, que representa al distrito texano (TX-29) de la urbe donde ha ocurrido el tiroteo, ha declarado que la versión difundida por las autoridades federales debe ser verificada de forma independiente. "Todas las grabaciones, comunicaciones y demás pruebas disponibles deben conservarse y revisarse como parte de una investigación completa e imparcial", declaró en X.
Connor Haggan, portavoz del DHS, ha asegurado que el fallecido trató de asaltar al agente del ICE, cuya identidad permanece en el anonimato. Una testigo de los hechos, Juliet Martínez, asegura haber visto y grabado a dos agentes federales inclinarse sobre Salgado -esposado, sangrando, gimendo y con las piernas agitándose- en el suelo a primera hora de la mañana del martes.
El material audiovisual muestra al hombre tendido entre ambos: uno de ellos habla por teléfono mientras el otro presiona su mano sobre el costado del hombre. Cerca de allí, otros agentes federales custodian al menos a otros tres hombres esposados. En otros tiroteos en los que participaron agentes federales, las descripciones iniciales de los funcionarios de inmigración fueron cuestionadas posteriormente por evidencias documentadas por los testigos, como en el caso de Good.
Ronaldo Salgado, hijo del fallecido, ha publicado en Facebook que su padre trabajaba en el sector de la construcción y se dirigía a recoger a sus trabajadores cuando ocurrió el tiroteo, añadiendo que llevaba casi 35 años en Estados Unidos y que se encontraba en proceso de obtener un permiso de trabajo legal. "Mi padre no merecía esto", ha añadido.