Las medidas drásticas de sanidad en Irkutsk alimentan las alarmas de vecinos y periodistas independientes pese al desmentido de Moscú. Unas 200 personas han quedado bajo vigilancia y en cuarentena.
La muerte de la investigadora de laboratorio, Darya Shipilova, del Instituto Científico de Investigación Antiplagas de Irkutsk, las medidas de cuarentena en los hospitales, cientos de contactos aislados y las declaraciones contradictorias de los responsables han convertido esta historia en uno de los temas más comentados en el espacio informativo ruso en los últimos días.
Según los medios independientes y regionales, Darya Shipilova fue ingresada en el hospital comarcal de Shelekhov a finales de septiembre y murió en la noche del 2 de octubre. Varios medios y canales de Telegram han señalado que la causa fue una forma neumónica de peste.
Tras la muerte de la mujer, las autoridades comenzaron a identificar rápidamente sus contactos, según datos de periodistas locales. Unas 200 personas han quedado bajo vigilancia y en cuarentena. En distintas publicaciones se mencionan cifras de entre 189 y 197 contactos. En la mayoría de los examinados no se detectaron síntomas de la enfermedad y las primeras pruebas resultaron negativas.
Qué dicen las autoridades rusas
La versión oficial difiere notablemente de la información que difunden los medios independientes. El gobernador de la región de Irkutsk, Ígor Kobzev, solo habló de la sospecha de una "infección especialmente peligrosa" e informó de la celebración de una reunión extraordinaria de la comisión sanitario-antiepidémica con la participación de la directora de Rospotrebnadzor, el Servicio Federal de Supervisión de la Protección y el Bienestar del Consumidor, Anna Popova.
En un primer momento, las autoridades no revelaron el nombre de la enfermedad. Poco después, Rospotrebnadzor afirmó que la trabajadora del instituto murió por una "neumonía de etiología no determinada".
El organismo subrayó que en el material biológico de la fallecida no se detectaron microorganismos relacionados con su actividad profesional y que las comisiones especiales no encontraron incidentes en el trabajo con microorganismos patógenos en el instituto. La situación sanitario-epidemiológica en la región, según el organismo, se mantiene estable. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, también instó a remitirse exclusivamente a la información de Rospotrebnadzor.
Por qué muchos dudan de la versión oficial
La cuestión principal es la discrepancia entre las declaraciones de los responsables y el alcance de las medidas adoptadas. Pese a la explicación oficial sobre la "neumonía de etiología desconocida", las autoridades aislaron a casi dos centenares de contactos, se enviaron comisiones especiales al instituto y la directora de Rospotrebnadzor viajó personalmente a Irkutsk.
Además, según informaciones de medios locales y de pacientes, las restricciones de cuarentena afectaron no solo al hospital de Shelekhov, sino también a varios centros sanitarios de Irkutsk.
El medio 'Gente del Baikal', citado por muchos medios independientes, informó de cuarentena en varios hospitales urbanos y en una de las maternidades. Información similar fue reproducida posteriormente por 'Medusa', 'Deutsche Welle' y otros medios. Además, según fuentes citadas por los periodistas, más de 60 empleados del instituto antiplagas permanecieron de hecho aislados dentro de la institución durante varios días.
La OMS, EE.UU. y Europa piden aclaraciones
La historia ha ido mucho más allá de las fronteras de la región de Irkutsk. Según varios medios, la situación es seguida de cerca por las autoridades de Estados Unidos. Así lo informó 'Axios', citando a un representante de la Administración de Estados Unidos.
También han aparecido informaciones sobre un refuerzo del control sanitario en las fronteras de Kazajistán y Kirguistán. Las autoridades de estos países han asegurado que supervisan la situación en la vecina Rusia.
Para los países asiáticos, el tema es especialmente sensible, ya que existen focos naturales de peste en Mongolia y en algunas zonas de China, y las áreas fronterizas se encuentran regularmente bajo vigilancia epidemiológica.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que considera bajo el riesgo para la salud pública en relación con el incidente en la región de Irkutsk. Según la evaluación de la organización, el riesgo para la propia región se califica de bajo o moderado, para Rusia en su conjunto se considera bajo y para la Región Europea de la OMS se considera muy bajo.
La organización señaló que las autoridades rusas han identificado el círculo de contactos de la trabajadora de laboratorio fallecida y los mantienen bajo observación. Según los datos disponibles, en las personas que estuvieron en contacto con ella no se han detectado agentes causantes de enfermedades infecciosas peligrosas.
La OMS informó de que continúa siguiendo la situación y está preparada para prestar apoyo a las autoridades rusas en caso necesario. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) informó a 'Euronews' de que "sigue atentamente la situación" y está en contacto con la Organización Mundial de la Salud.
"Estamos al tanto de un caso de neumonía de origen no determinado en el este de Rusia, que se sospecha que podría ser peste. Esta sospecha aún no se ha confirmado", se afirma en una declaración escrita de un representante de la organización.
Versiones no oficiales sobre el contagio
En los medios y en canales de Telegram circulan dos versiones principales. La primera sostiene que la trabajadora podría haber roto accidentalmente una probeta con el agente causal de la peste mientras trabajaba en el laboratorio. Esta versión fue difundida activamente por los canales 'SHOT', 'Baza' y varios medios regionales.
Pero varios expertos consideran poco probable la versión de que la empleada del instituto se contagiara tras romper supuestamente una probeta con el agente de la peste. Señalan que el trabajo con patógenos de ese nivel se realiza en cajas herméticas y con trajes de protección, y que en caso de accidente existen estrictos protocolos de desinfección.
Además, los especialistas destacan que síntomas similares pueden deberse a otras infecciones, mientras que no se ha publicado información oficial sobre los resultados de las pruebas PCR que podrían confirmar la peste.
Según la segunda versión, el contagio podría estar relacionado con investigaciones de campo o con un viaje de trabajo a una zona donde existen focos naturales de peste. Sin embargo, el jefe de Buriatia, Alexéi Tsydenov, declaró públicamente que la información sobre una visita a Buriatia no se corresponde con la realidad. Ninguna de estas versiones ha sido confirmada oficialmente.
Cómo tratan el tema los medios rusos
Los medios estatales federales principalmente reproducen la posición de Rospotrebnadzor y subrayan la estabilidad de la situación sanitaria. Insisten en la ausencia de un diagnóstico confirmado de peste y en los resultados negativos de las pruebas de las personas que estuvieron en contacto.
Los medios independientes y regionales, en cambio, se centran en la discrepancia entre las declaraciones oficiales y las acciones reales de las autoridades. En sus publicaciones se mencionan de manera constante las medidas de cuarentena, el elevado número de personas aisladas y el cierre de centros médicos.
En la práctica han surgido dos narrativas informativas paralelas: la oficial, que sostiene que no existe ninguna amenaza, y la independiente, que plantea una pregunta: "Entonces, ¿por qué han hecho falta medidas tan estrictas?".
Redes sociales: pánico, rumores y falta de información
Han sido precisamente las redes sociales las que han impulsado esta historia. Los canales de Telegram 'SHOT', 'Baza', 'Cuidado con las noticias' y otros fueron los primeros en informar de la presunta peste neumónica y de la muerte de la trabajadora del instituto. Más tarde empezaron a aparecer fotografías de personas con trajes de protección, mensajes sobre cuarentenas y relatos de familiares de pacientes de los hospitales.
Como resultado, en internet se ha generado un intenso flujo de información. Según medios rusos, las consultas relacionadas con la peste han alcanzado en cuestión de días millones de búsquedas.
Es significativo que muchos debates se han visto alimentados precisamente por la falta de información oficial. Cuanto más tiempo evitaban las autoridades responder de forma directa a la pregunta sobre el diagnóstico de la fallecida, más se propagaban los rumores.
Lo que no se sabe
Varios días después del inicio de esta historia, siguen sin respuesta algunas cuestiones clave:
- ¿Cuál es el diagnóstico definitivo de la trabajadora fallecida?
- ¿Por qué se han aplicado medidas de cuarentena de tal magnitud?
- ¿Se ha aislado realmente a cientos de contactos?
- ¿Por qué han aparecido en el espacio público declaraciones contradictorias de distintos cargos?
- Y, por último, ¿ha tenido esta historia relación con la peste?
Por ahora, los organismos oficiales se mantienen en la versión de una neumonía de etiología no determinada. Sin embargo, la magnitud de las medidas adoptadas y la tensión informativa que persiste impiden dar el asunto por definitivamente cerrado. Por eso la historia procedente de la región de Irkutsk sigue siendo uno de los episodios epidemiológicos más llamativos y enigmáticos de los últimos días.
Rara pero peligrosa: qué se sabe sobre la peste
La peste es una enfermedad infecciosa aguda causada por la bacteria Yersinia pestis. En los focos naturales, el agente causal circula entre pequeños mamíferos y sus pulgas. La forma bubónica es la más frecuente y afecta al sistema linfático. La forma neumónica es menos habitual, pero se considera la más peligrosa, ya que puede transmitirse de persona a persona por vía aérea.
Los últimos casos de infección por peste en Rusia se registraron en Altái. En 2016 se detectó la forma bubónica de la enfermedad en un niño de 10 años de Kosh-Agach, que se contagió al despellejar una marmota tras una cacería.
Antes ya se habían notificado casos similares en la región en 2014 y 2015: entonces, tras el contacto con marmotas, enfermaron dos adultos. Pese a la existencia de focos naturales de peste en varias regiones del país, los casos de enfermedad en humanos en Rusia siguen siendo extremadamente poco frecuentes.