Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel, afirma que el galardón se concede a "una persona que, con un valor y una integridad excepcionales, ha allanado el camino hacia un orden jurídico mundial más integral".
La jurista Navanethem 'Navi' Pillay ha sido galardonada con el Premio Nobel de la Paz de 2026. La octogenaria Pillay, nacida en Durban, Sudáfrica, en 1941, cuenta con una dilatada trayectoria en el ámbito de la justicia internacional. Ha sido magistrada del Tribunal Superior de Sudáfrica, presidenta del Tribunal Penal Internacional para el genocidio de Ruanda y jueza de la Corte Penal Internacional, entre otros altos cargos.
Al anunciar el premio, Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel, ha destacado que el galardón se concede a "una persona que, con un valor y una integridad excepcionales, ha allanado el camino hacia un orden jurídico mundial más completo".
La Fundación Nobel anunció en septiembre que aumentaría la dotación económica de estos prestigiosos premios a 12 millones de coronas suecas (alrededor de 1,07 millones de euros) en cada categoría.
"Este año celebramos el 125.º aniversario del Premio Nobel y, con motivo de ello, nos complace poder aumentar la cuantía del premio en un millón", ha declarado Hanna Stjärne, directora ejecutiva de la Fundación Nobel. "Al aumentar la cuantía del premio, reafirmamos la importancia a largo plazo del Premio Nobel y garantizamos que la parte económica del mismo conserve su valor con el paso del tiempo".
Pillai también ocupó el cargo de Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y, hasta hace poco, presidió la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre los Territorios Palestinos Ocupados. Actualmente, forma parte de la Corte Internacional de Justicia, donde participa en el caso que acusa a Myanmar de genocidio.
El Comité ha resaltado que Pillay "ha exigido responsabilidades a los Estados y a sus líderes, al tiempo que ha devuelto la esperanza a las víctimas de la violencia y los conflictos". Asimismo, ha subrayado que su compromiso con la justicia y la dignidad humana constituye "una fuente de esperanza e inspiración para quienes trabajan por construir un mundo más pacífico".
El Nobel de la Paz busca reconocer a la persona o entidad "que más o mejor haya hecho para fomentar la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos permanentes y el establecimiento y promoción de congresos de paz", según las directrices de la Academia Sueca.