Entre 3.000 y 15.000 personas, según las distintas estimaciones, se han manifestado en Barcelona por el derecho a la vivienda y han recordado a Maricarmen, fallecida pocos días después de su desahucio en Madrid.
Miles de personas han salido este viernes a las calles de Barcelona para reclamar soluciones ante las dificultades para acceder a una vivienda.
La protesta ha recordado a Maricarmen, la mujer de 87 años que murió pocos días después de su desahucio en Madrid, y a Olga, fallecida por suicidio tras perder su hogar en L'Hospitalet de Llobregat.
La movilización ha comenzado en la plaza Universitat y ha recorrido varias calles del centro de la ciudad, con cortes de tráfico en la Gran Via. La Guardia Urbana ha contabilizado unos 3.000 participantes, mientras que las entidades convocantes elevan la asistencia a 15.000 personas.
Los colectivos por el derecho a la vivienda han reclamado medidas para frenar los desalojos, limitar la especulación inmobiliaria y garantizar una mayor estabilidad a los inquilinos. Entre sus propuestas figuran los contratos de arrendamiento indefinidos, la reducción de los precios y la ampliación del parque público residencial.
Durante la jornada, las organizaciones también han impulsado los preparativos de la huelga general convocada para el 11 de noviembre. Para ello, han habilitado un espacio de coordinación en la Universidad de Barcelona, con el objetivo de reunir a estudiantes, sindicatos y colectivos sociales de cara a la huelga.