El movimiento "Ya no se puede vivir así", que agrupa a unas 40 organizaciones de la sociedad civil, prepara para este sábado protestas contra el encarecimiento de la vida y la crisis de la vivienda, cada vez más grave en Portugal. Las marchas serán en cinco ciudades.
Cinco ciudades portuguesas acogen este sábado una manifestación contra la crisis de la vivienda, convocada por una plataforma que agrupa a unas 40 organizaciones de la sociedad civil.
"Vivimos trabajando y nos agotamos para que el salario aguante hasta final de mes, para hacer frente a la subida de los precios de los combustibles, los gastos básicos y para no perder la casa", escriben los organizadores en su cuenta de Instagram.
El aumento del coste de la vida y el encarecimiento constante de los alquileres están haciendo la vida de los portugueses insostenible. "Es imposible vivir en un país donde el alquiler se come la mitad del salario y la otra mitad se va en bienes esenciales", señala la organización.
El colectivo, formado por sindicatos, asociaciones de igualdad de género, de defensa y de derecho a la vivienda, de acción climática y de inclusión social, entre otras, critica la forma en que el Gobierno está respondiendo a la crisis de la vivienda y pide "un mayor control de los precios de los bienes esenciales y de los combustibles" y exige "medidas que den respuesta a la crisis de la vivienda", escribe el diario 'Correio da Manhã'.
Recientemente, el Parlamento aprobó en general una nueva propuesta de ley del arrendamiento que, si sale adelante, permitirá, entre otras cosas, subir los alquileres sin límite legalmente establecido. El tope anterior era del 2% respecto al valor de la renta anterior.
La propuesta prevé además adelantar la resolución de los contratos de alquiler por falta de pago de tres a dos meses, y las fianzas podrían dejar de tener límite. El texto salió adelante sobre todo por la posición de Chega, el mayor partido de la oposición, que se abstuvo.
"Ya no soportamos más la subida de los combustibles, de los alquileres de las casas y de los precios en los supermercados; es hora de salir a la calle", dice un internauta en Instagram. "Tenemos que hacer como está ocurriendo en Francia, con estudiantes y profesores en la calle, y como aquí al lado, en España, con los campamentos" por la crisis de la vivienda.
Este jueves, miles de personas se manifestaron en Madrid y en otros puntos del país para reivindicar su lucha por el derecho a un hogar. El día fue también de homenaje a Maricarmen Abascal, de 87 años, que, dos semanas después de ser desahuciada de la casa en la que vivía desde hacía más de siete décadas, sacudió el debate político y social sobre el acceso a una vivienda digna en España. La octogenaria terminó muriendo en el hospital cuando solo quería pasar los últimos días de su vida en su hogar de más de 70 años.
Maricarmen se ha convertido en un símbolo de las reivindicaciones contra los desahucios y por el acceso a una vivienda asequible.
Las protestas en Portugal arrancan este sábado empezando por la ciudad de Funchal, en Madeira, a las 11:00 (hora local). A continuación será el turno de Aveiro (15:30), Oporto, Braga y Lisboa (17:00).