La industria espacial, valorada en 600.000 millones de euros, podría crecer un 10% anual, según Josef Aschbacher, director de la ESA, que explicó en The Big Question cómo Europa puede beneficiarse de este auge.
La Agencia Espacial Europea recibió compromisos presupuestarios récord de más de 22.000 millones de euros por parte de los Estados miembros en su consejo ministerial de 2025, un incremento del 32% respecto a 2022.
Los Estados miembros también otorgaron a la ESA un mandato histórico para utilizar tecnología espacial con fines de seguridad y defensa no agresivos, incluidas tecnologías para vigilar las fronteras exteriores.
Con ese respaldo, el director general de la ESA, Josef Aschbacher, quiere que Europa dé su próximo gran paso: desarrollar la capacidad de lanzar a sus propios astronautas al espacio.
En el último episodio de 'The Big Question' (la gran cuestión), Josef conversó con Hannah Brown sobre el futuro independiente de Europa en el espacio.
"¿Por qué no lo hacemos nosotros mismos?"
Desde su creación en 1975 (y su primera misión con astronautas en 1983), la Agencia Espacial Europea ha dependido de socios internacionales, entre ellos la NASA y Rusia, para el lanzamiento de astronautas.
Y aunque este acuerdo ha funcionado todo este tiempo, las tensiones geopolíticas están empujando a Europa a buscar una alternativa.
Solo Estados Unidos (EE.UU.), China y Rusia tienen la capacidad de lanzar astronautas al espacio. Pero las tensiones políticas con China y Rusia dejan a la ESA dependiendo de Estados Unidos.
En los últimos años, la NASA se ha asociado con SpaceX para lanzar astronautas al espacio. De una manera u otra, hoy los astronautas de la ESA viajan al espacio a bordo de una nave estadounidense.
"SpaceX ya ha anunciado que quiere retirar el Falcon 9 y la Crew Dragon (las naves tripuladas que llevan a los astronautas al espacio) probablemente alrededor de 2029", explicó Josef.
"Eso significa que dentro de unos años ya no tendremos, al menos, esta capacidad disponible. Puede que surjan otras, que hoy no conocemos".
Esto deja a Europa ante la incertidumbre de cómo enviar a sus astronautas al espacio en el futuro.
Para garantizar un acceso fiable y respaldar la inversión en la industria europea, Josef está elaborando un plan para que Europa refuerce su posición como potencia espacial global al dotarse de la capacidad de lanzar a sus propios astronautas.
¿Es buena la autonomía espacial para la economía europea?
Por supuesto, esto no sucederá de la noche a la mañana y necesita la aprobación política de los Estados miembros de la ESA para asegurar la financiación.
Así podría funcionar.
Europa no parte completamente de cero. Ya cuenta con sólidas capacidades tecnológicas y programas de referencia mundial como Copernicus (observación de la Tierra) y Galileo (constelación de navegación por satélite), además de una plantilla muy cualificada.
Pero Europa carece de un vehículo tripulado y de un sistema de recuperación propios, en otras palabras, de los medios para llevar a los astronautas hasta allí y traerlos de vuelta a la Tierra con seguridad.
Josef calculó que, con un presupuesto de unos 10.000 millones de euros, la ESA podría desarrollar estas capacidades independientes en los próximos diez años.
Y sí, 10.000 millones de euros es una cantidad enorme de dinero, pero ¿cuál es la alternativa?
La ESA se enfrenta a la perspectiva de gastar miles de millones de euros en los próximos años en cualquier caso. La cuestión es cómo convertir ese gasto en una inversión en la industria espacial europea en lugar de que sea simplemente un coste.
La Estación Espacial Internacional es, en esencia, un laboratorio flotante donde la ESA lleva a cabo gran parte de su ciencia esencial. Tras su retirada en 2032, es probable que sea sustituida por una estación espacial comercial.
Sin un acceso independiente al espacio, Europa tendrá que seguir dependiendo de la compra de plazas en naves estadounidenses, con una disponibilidad incierta, y luego alquilar instalaciones en estaciones espaciales comerciales para realizar investigaciones. Josef estimó que esto tendría un coste de unos 5.000 millones de euros en los próximos diez años.
"Pero ese dinero se pierde, o se pierde en el sentido de que se gasta fuera de Europa. Así que yo preferiría invertir esos fondos en Europa, fortalecer nuestra industria, aumentar la autonomía de Europa en este dominio", explicó Josef.
Pero insistió en que esto no significaría el fin de la colaboración internacional de Europa.
"[Incluso podríamos] ofrecer quizá una plaza a nuestros amigos y colegas de Japón o Australia o de otros países, y creo que esto es también algo que Europa podría considerar para reforzar su propia fuerza, su autonomía, no para aislarse, en absoluto - al contrario, sino para ser un socio fuerte internacionalmente para otros países y otras agencias".
'The Big Question' (la gran cuestión) es una serie de Euronews Business en la que nos sentamos con líderes del sector y expertos para hablar de algunos de los temas más importantes de la agenda actual.
Vea el vídeo de arriba para seguir la conversación completa con la Agencia Espacial Europea.