Desde que asumió el cargo de primer ministro en julio, el laborista ha reiterado su intención de acercar a Reino Unido a la UE, afirmando que volver al bloque es "una de las opciones" para el futuro del país.
El primer ministro británico, Andy Burnham, ha afirmado que la relación del Reino Unido con Bruselas debe cambiar, en una intervención ante el Parlamento previa a la cumbre Reino Unido-UE del próximo mes.
Burnham ha dicho a los diputados que "mantener el statu quo actual no es suficiente para el Reino Unido" y que hay que entablar una conversación sobre las relaciones futuras "si hablamos en serio de impulsar el crecimiento, controlar la inmigración y defender nuestros valores y nuestra seguridad".
"Peor aún, sería una grave dejación de funciones" que el Gobierno "diera la espalda" a explorar opciones para una relación más estrecha con la Unión Europea, ha señalado, y ha añadido que su "prioridad inmediata" es lograr "un resultado satisfactorio en la cumbre", prevista para el 20 de noviembre. También ha subrayado que la ciudadanía británica será "la que mande" en "cada etapa" del proceso.
Burnham ha reiterado desde que asumió el cargo en julio su intención de acercar el Reino Unido a la UE y recientemente ha asegurado que regresar al bloque es una de las diversas opciones abiertas para el país de cara al futuro.
El mes pasado, el primer ministro dijo ante el público del congreso anual del Partido Laborista en Liverpool que el Brexit había "hecho más daño que bien" y que Reino Unido necesitaba una estrategia clara sobre su relación a largo plazo con Bruselas. "No daremos a Reino Unido la vía clara que necesitamos para el resto de este siglo hasta que decidamos una relación a largo plazo con lo que sigue siendo nuestro mayor mercado", dijo entonces.
Este lunes, Burnham ha explicado que la cumbre de noviembre se centrará en impulsar el crecimiento y controlar la inmigración ilegal, mientras que otras cuestiones "sobre la mesa" serán un acuerdo comercial sobre alimentos y bebidas, la interconexión de los sistemas energéticos, un acuerdo sobre comercio de emisiones y un programa de experiencias para jóvenes. "No deberíamos dar la espalda a esta oportunidad", añadió.
Figuras de la derecha británica han acusado al Partido Laborista de intentar reabrir el polémico debate sobre el Brexit, y la líder conservadora, Kemi Badenoch, afirmó este lunes que Burnham está "deshaciendo" el acuerdo de retirada con la UE y que no obtendrá un mejor pacto.
Incidente en RAF Fairford
En otro momento de su intervención, Burnham afirmó que un incidente ocurrido en septiembre en una base aérea británica fue "casi con toda seguridad dirigido" por la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC), y advirtió que Reino Unido "no tolerará estas amenazas".
El 27 de septiembre, cinco hombres fueron detenidos cerca de la RAF Fairford, en Gloucestershire, en el suroeste de Inglaterra, bajo sospecha de delitos relacionados con explosivos, antes de ser nuevamente arrestados por sospechas de preparación de un acto terrorista. Posteriormente quedaron en libertad bajo fianza.
Posteriormente, la Policía detuvo en Londres a otro hombre, un ciudadano con doble nacionalidad británica e iraní de 25 años, bajo sospecha de preparación de actos terroristas relacionados con el incidente. Más tarde, el 6 de octubre, fue arrestado un británico de 22 años, también en Londres y igualmente por sospecha de preparación de actos terroristas. Nuevamente, ambos quedaron en libertad bajo fianza.
Según UK Counter Terrorism Policing, los siete hombres siguen en libertad bajo fianza mientras los equipos especializados "continúan explorando todas las líneas de investigación". RAF Fairford alberga el cuartel general del 501st Combat Support Wing de la Fuerza Aérea de EE.UU. y el escuadrón 420th Air Base. También ha servido como lugar avanzado preferente para el despliegue de bombarderos del Global Strike Command de la Fuerza Aérea de EE.UU. en Europa.
En julio, la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que sabía que la base estaba siendo utilizada por bombarderos estadounidenses como parte de las operaciones militares de Washington contra Irán, y advirtió a Reino Unido de que "cualquier base utilizada para la agresión contra territorio iraní constituye un objetivo legítimo para nuestras fuerzas". Estados Unidos ha retirado ya sus bombarderos de Fairford.