Encuéntranos
Publicidad

Entre lágrimas, abrazos y lucha por la vivienda: los acampados de Sol resisten tras 2 semanas de protesta

Cargando el video
La acampada continúa en la Puerta del Sol, Madrid, España, el 15 de octubre de 2026.
La acampada continúa en la Puerta del Sol, Madrid, España, el 15 de octubre de 2026. -  Derechos de autor  Euronews
Derechos de autor Euronews
Por Christina Thykjaer
Publicado
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button
Copia/pega el link embed del vídeo de abajo: Copy to clipboard Copiado

Tras más de dos semanas de acampada en la Puerta del Sol, los manifestantes afrontan el cansancio y las dificultades de vivir a la intemperie, mientras la solidaridad mantiene viva la protesta y la Comunidad de Madrid insiste en su desalojo.

Más de dos semanas después del inicio de la acampada por el derecho a la vivienda en la Puerta del Sol, el cansancio empieza a notarse entre los manifestantes. Las noches sin apenas dormir, la falta de baños y las dificultades de vivir a la intemperie pesan cada vez más. Sin embargo, la solidaridad y la determinación de quienes siguen allí mantienen viva la protesta.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

En pleno corazón de Madrid, entre turistas que preguntan qué está ocurriendo y transeúntes que se detienen a hacer fotografías, los acampados han construido una pequeña comunidad. Los toldos que rodean parte del campamento les ofrecen protección e intimidad, mientras que las tiendas de campaña se han convertido en su refugio durante las últimas semanas.

Dentro, los manifestantes se organizan para repartir alimentos, atender a quienes necesitan ayuda y mantener limpios los espacios comunes. Hay una zona de asistencia sanitaria, voluntarios que ofrecen asesoramiento jurídico y hasta una biblioteca. Pero, sobre todo, hay un fuerte sentimiento de apoyo mutuo.

Imágenes del reparto de la comida en la plaza.
Imágenes del reparto de la comida en la plaza. Euronews

Durante la visita de 'Euronews', uno de los manifestantes, que prefiere mantener el anonimato, rompe a llorar mientras explica lo que significa para él la acampada. Otro compañero se acerca inmediatamente para abrazarlo y un tercero le pregunta cómo se encuentra. Para muchos, este lugar se ha convertido en algo más que un espacio de protesta: es una familia.

"Estamos más cansados, pero también más organizados"

Nacho lleva casi tres semanas participando en la movilización como manifestante y voluntario. Dedica buena parte de sus jornadas a preparar comidas y organizar los materiales que reciben. "Estamos en el momento que más cansados estamos, pero también más organizados y más ilusionados", explica a 'Euronews' desde la carpa central.

El agotamiento le ha obligado a regresar a casa para dormir algunas noches. Aun así, destaca la organización del campamento y la solidaridad de los ciudadanos que donan alimentos, agua y productos de higiene. "Nosotros no aceptamos dinero. Entonces es todo lo que nos trae la gente", señala.

Otro manifestante, que también prefiere permanecer en el anonimato, destaca la colaboración de médicos y abogados voluntarios. Para él, la experiencia demuestra la importancia de dejar a un lado las diferencias y ayudarse entre todos.

Entre las dificultades de la convivencia y la presión por el desalojo

La convivencia en la acampada también presenta dificultades. Los manifestantes no disponen de baños propios y algunos denuncian problemas con la recogida de residuos y robos nocturnos. Nacho reconoce las incomodidades, pero asegura que cuentan con una comisión de limpieza para mantener el campamento ordenado.

Pedro, otro de los participantes, rechaza las críticas sobre la falta de higiene y defiende el trabajo de los voluntarios, entre los que hay estudiantes y profesionales de distintos sectores. También responde a las acusaciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sobre la presencia de terroristas en la acampada. Pedro lo niega y explica que la presencia de símbolos palestinos en el campamento responde a la solidaridad con la población de Gaza, no a un apoyo al terrorismo.

Con este sistema no podemos tener aspiraciones
Pedro
Manifestante acampado en Sol

La Comunidad de Madrid insiste en el desalojo. Su portavoz, Miguel Ángel García Martín, aseguró esta semana que agotarán "todas las vías judiciales" para levantar la acampada, sin descartar un recurso ante el Tribunal Supremo, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazara la petición de desalojo el pasado 5 de octubre.

La protesta también podría afectar a la Fiesta de la Trashumancia. El Ayuntamiento de Madrid estudia modificar su recorrido y trasladar parte de la celebración a la Plaza Mayor para evitar la zona ocupada.

La acampada continúa en la Puerta del Sol, 15 de octubre de 2026.
La acampada continúa en la Puerta del Sol, 15 de octubre de 2026. Euronews

Una protesta por el derecho a la vivienda

La principal reivindicación de los acampados es conseguir viviendas dignas a precios asequibles. Pedro denuncia que tener un empleo ya no garantiza poder alquilar un piso en Madrid. Los elevados precios, las fianzas y los requisitos económicos de algunas inmobiliarias, explica, dificultan el acceso a la vivienda incluso para quienes tienen ingresos estables.

También critica la transformación de pisos en habitaciones destinadas al alquiler individual, una práctica que, a su juicio, encarece aún más el mercado. Los manifestantes consideran la acampada una forma de presionar a las administraciones para conseguir medidas concretas. Uno de ellos asegura que permanecerán hasta alcanzar algún acuerdo o avance, siempre de manera pacífica.

¿Hasta cuándo permanecerán en Sol?

Por ahora, los manifestantes no tienen una fecha para abandonar la plaza. Nacho explica que el futuro de la movilización se decidirá en asamblea, en función de los objetivos que acuerden. "Dependiendo de los objetivos políticos que nos marquemos, eso determinará cuánto nos quedamos o no nos quedamos", señala.

Mientras los turistas continúan recorriendo la Puerta del Sol, los voluntarios siguen repartiendo comida, organizando donaciones y manteniendo el campamento. Tras más de dos semanas de protesta, el agotamiento es evidente, pero también la voluntad de continuar. Los acampados insisten en que no buscan otra cosa que ser escuchados y conseguir soluciones a la crisis de la vivienda.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

La amenaza de desahucio a una anciana en Florencia revive la indignación del caso Maricarmen en España

Miles de personas protestan en Barcelona contra los desahucios y la crisis de la vivienda

España guarda un minuto de silencio por Maricarmen mientras continúan las protestas por la vivienda